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domingo, 26 de abril de 2020

Tesis Economía Ecológica: Opciones De Subsistencia En Comunidades Ecológicas: El Caso De La Ecoaldea Findhorn, Escocia




shorturl.at/eEUZ1

(Esta tesis fue traducida de su original en inglés)


Las ecoaldeas son comunidades que aspiran vivir de una manera sustentable y resiliente. Desde sus orígenes formales en la década de 1990, cuando el concepto fue formalmente acuñado, diversos estudios han mostrado sus beneficios ecológicos. No obstante, falta investigación sobre las dinámicas económicas de estos establecimientos modernos. El presente estudio se propone contribuir al conocimiento de las economías de las ecoaldeas, investigando los modos de subsistencia de sus miembros y que tan capaces son de generar suficientes recursos para crear un ambiente comunal resiliente. Para ello, una de las más famosas y longevas ecoaldeas en el mundo, la comunidad Findhorn, fue usada como estudio de caso. Once entrevistas fueron aplicadas, tratando de entender la situación económica general de los miembros de Findhorn. Los resultados muestran que, mientras que las necesidades básicas son exitosamente satisfechas y hay una alta satisfacción en los trabajos, el sentimiento de sus miembros respecto a su situación económica, especialmente a lo que necesidades secundarias se refiere, es ambiguo. Además, los entrevistados más jóvenes tienen incertidumbres acerca de su futuro financiero. Por otro lado, la cosmovisión de los miembros muestra ausencia de ambiciones financieras y monetarias. La suya es una filosofía de simplicidad voluntaria. En este sentido, la presencia de capital social parece contrabalancear la deficiencia de riqueza financiera, como una fuente de bienestar y resiliencia comunitaria. La investigación concluye con nuevos entendimientos sobre la resiliencia comunitaria y potenciales maneras de fortalecerla.

Palabras clave: capital social, Ecoaldea Findhorn, ecoaldeas, resiliencia comunitaria, simplicidad voluntaria. 

El propósito de esta investigación es:

·         documentar las opciones de subsistencia de los miembros de la EF para poder comprender mejor la resiliencia comunitaria y las economías de las ecoaldeas; y con esto,

·         contribuir a llenar la presente brecha académica, dándole forma a la economía de las ecoaldeas y su relación con la resiliencia comunitaria; para secundariamente,

·         ofrecer información valiosa para nuevos proyectos de ecoaldeas.

La principal pregunta de investigación de este estudio es:

    1-  ¿Qué tan exitosas han sido las ecoaldeas en la creación de un ambiente comunal resiliente?

Y las preguntas de investigación secundarias son:

    2-  ¿Cuáles son las principales decisiones económicas y la cosmovisión que los miembros tienen acerca de su estilo de vida económico?       

    3- Qué tan conformes están los miembros con su situación económica actual?

    4- ¿Cuáles son las principales fuentes de ingresos de los miembros? ¿Dependen ellas principalmente de trabajos dentro o fuera de la comunidad?

    5- ¿Hay algunos beneficios, sean financieros, intangibles o subjetivos, que vengan por vivir dentro de la ecoaldea? Si es que los hay, ¿cuáles son?

Por último, para los que quieran pegar una mirada breve sin descargar el archivo, les comparto la introducción de la tesis, así como la lista de contenidos y los conceptos creados:



            Para mantener el motor económico andando, las economías en crecimiento tienden a promover la cultura del consumismo. Jackson (2009, p.99) expresa que esta cultura materialista puede incluso actuar como un “substituto del consuelo religioso”. En las sociedades modernas, el consumismo y el comercio actúa como identificación. Las clases superiores tratan de diferenciarse del resto, quienes, según la “teoría conspicua” de Veblen (1899), están constantemente tratando de imitar a los primeros. Para Jackson (2009) esto crea una “Caja de Hierro del Consumismo”, basado en la ansiedad:
Valores materialistas como la popularidad, la imagen y el éxito financiero son psicológicamente opuestos a los valores ‘intrínsecos’ tales como autoaceptación, afiliación, un sentido de pertenecer a la comunidad … La gente con mayores valores intrínsecos son ambos, más felices y tienen mayores niveles de responsabilidad ambiental que aquellos con valores materialistas (pp.148-149).

            Después de darse cuenta de que hay un umbral en donde más crecimiento del PIB per cápita no aumenta la felicidad, Dietz y O’Neill (2013, p.163) recomendaron que para lograr una economía de estado estacionario[1], el consumismo debiese ser reemplazado por valores no materialistas. Un ejemplo que presenta tal cambio en los estilos de vida son las ecoaldeas (Dietz y O’Neill, 2013, p.164). Estas se presentan como una alternativa a los sistemas individualistas y consumistas (Andreas y Wagner, 2012) e incluso como una “tercera vía política”, distinta al capitalismo y al comunismo (Gilman et al., 1995).
            Estos asentamientos modernos han sido identificados como una fuente de inspiración para una transición a una economía sustentable (Accioly Dias et al., 2017) y como se vería un “mundo de decrecimiento” (Cattaneo, 2015). Esta última filosofía, que tiene como propósito superar el crecimiento económico perpetuo, puede ser uno de los principales productos teóricos y prácticos de la perspectiva fuerte de sustentabilidad. Esta visión, diferente de la concepción débil, plantea que el capital natural[2] no es reemplazable por otros tipos de capital. Según Gowdy (2014), la economía ecológica representa la perspectiva fuerte, mientras que la economía neoclásica, la débil. Raworth (2017) añade que mientras que la economía neoclásica se centra en un enfoque metodológico individualista, la economía ecológica se basa en un paradigma de sistemas. Entender casos prácticos y concretos de esos paradigmas sobre sustentabilidad puede ser útil para enfrentar la presente crisis ecológica y sus potenciales soluciones. Los sistemas socio-ecológicos no solo necesitan mitigar prácticas ecológicas dañinas para amortiguar el cambio climático, sino que también deberían poder adaptarse ante potenciales cambios (IPCC, 2014) – la resiliencia comunal es un indicador de la sustentabilidad social que facilita la adaptación ante esos impactos (Magis, 2010).
            Las ecoaldeas tratan de tratar el tema de la crisis global no desde una perspectiva individualista, sino que sistémica. Esta postura sistémica debiera manifestarse en tres dimensiones: ecológica, cultural-espiritual y socioeconómica (Jackson y Svensson, 2002). No obstante, Lombardozzi (2017) señala que la dimensión económica no ha sido suficientemente estudiada. Andreas y Wagner (2012) también identifican este vacío teórico, mencionando que ellos pudieron encontrar solo un caso que mostraba (parcialmente) la economía de una ecoaldea.
            Además, en contraste a los negocios, las actividades económicas de las ecoaldeas tienden a enfocarse en generar resiliencia comunitaria más que generar ingresos[3]. Esto puede crear ciertas dificultades que paradójicamente debiliten la resiliencia comunitaria. Especialmente teniendo en cuenta que, por un lado, algunas iniciativas de ecoaldeas dependen profundamente de poseer suficientes recursos personales que brinden la seguridad necesaria para vivir un estilo de vida más simple y de bajo consumo (Jackson, 2009) – pero por otro lado, la mayoría de comunidades ecológicas tiene problemas financieros (Ludwig, 2017).
            Por ende, identificar los conceptos y la adecuada disciplina académica que explique la dinámica de las ecoaldeas es importante. De otra manera ellas podrían ser juzgadas y analizadas según valores y propósitos con los cuales ellas no se identifican. En este sentido, podría ser relevante comprender la visión general y las opciones de subsistencia de los ecoaldeanos, y dentro de cual enfoque económico estas encajan mejor, para así poder clarificar el concepto de resiliencia comunitaria.
            La Ecoaldea Findhorn (EF), situada en las Tierras Altas de Escocia, ha sido comúnmente conocida como “la madre de todas las ecoaldeas” (Meltzer, 2018, p.25). En 1995 se realizó una junta de la Fundanción Findhorn (FF) en la cual los términos ecoaldea y Red Global de Ecoaldeas (RGE; Global Ecovillages Network o GEN, en el original inglés) fueron acuñados (Lombardozzi, 2017). Además de su rol protagónico en el movimiento de ecoaldeas, desde sus orígenes en 1960 la EF ha prevalecido como una de las comunidades ecológicas más longevas. Por ende, su experiencia la transforma en una de las ecoaldeas más resilientes del mundo. Esto la vuelve ideal para los propósitos de este estudio, como se comprenderá en la próxima sección.


[1] Economía de estado estacionario es una “sociedad dinámica en la cual el crecimiento cuantitativo es reemplazado por desarrollo social cualitativo y donde su velocidad de extracción de recursos y contaminación son compatibles con los ritmos de producción y asimilación de residuos de los ecosistemas en los cuales se sustentan” (Rees, 2003).

[2] El capital natural se refiere a los recursos naturales, tanto no renovables como renovables (Gowdy, 2014).

[3] Melissa Godbeer (Directora de Investigación, Findhorn College), mensaje por email al autor, abril 26, 2019.



Portada
Declaración de integridad académica
Lista de contenidos, imágenes y tablas
Abstract
Acrónimos y abreviaturas
1. Introducción
1.1. Contextualización y justificación
1.2. Propósito y preguntas de investigación
1.3. Estructura del escrito
2. Base conceptual
2.1. Ecoaldea, un concepto relativamente nuevo
2.2. Red Global de Ecoaldeas, esfuerzos y coordinación internacional
2.3. Desempeño ecológico: la fortaleza de las ecoaldeas
2.4. Economía: una tarea difícil para las comunidades
2.5. Expandiendo resiliencia: hacia una nueva perspectiva de resiliencia comunal
3. Estudio de caso: La Ecoaldea Findhorn
4. Metodología
4.1. Diseño de la entrevista y procedimiento de muestreo
Tabla 4.1 Versiones de entrevista
4.2. Entrevistados
Tabla 4.2 Lista de entrevistados
4.3. Análisis de respuestas
5. Hallazgos y discusión
5.1. Estructura de resultados
Tabla 5.1 Matriz de temas
5.2. Fuente de ingresos y trabajos
5.3. Nivel de satisfacción con la situación económica actual
5.4. Beneficios y costos de vivir en la ecoaldea
5.5. Cosmovisión y elecciones económicas personales
5.6. Resiliencia comunitaria: integrando el capital social con el apoyo institucional
6. Conclusiones
7. Referencias
8. Apéndices
8.1 Apéndice 1: Preguntas de entrevista (Entrevista tipo 2)
8.2 Apéndice 2: Matriz guía de entrevista
8.3 Apéndice 3. Matriz de nodos
.4. Apéndice 4: Carta de consentimiento y consentimiento informado
8.5. Apéndice 5: Situación económica de los entrevistados


CONCEPTOS CREADOS:

RESILIENCIA COMUNITARIA:

Resiliencia comunitaria podría ser entendida como las capacidades sociales e institucionales[1] para adaptarse, resistir o evitar impactos externos que amenacen la seguridad económica y ontológica de los miembros de la comunidad.



[1] El concepto institucional es preferido aquí en vez del de gubernamental o estatal. Hay una corriente que entiende a las ecoaldeas como un movimiento anarquista (Dawson, 2006). En el último sentido, institucional podría ser aplicado de una manera diferente, como el capital político del personal que toma las decisiones en contraste al capital social “de las bases”. Esto debería evitar las restricciones en el uso de la definición.

sábado, 1 de julio de 2017

Paper: Nuevas reflexiones sobre comunidad y sociedad (UAH-P&S)

Comparto a continuación el paper titulado "NUEVAS REFLEXIONES SOBRE COMUNIDAD Y SOCIEDAD: EL CASO DE LA ECOALDEA PIUKE KO"; artículo publicado el mes de junio de 2017 en la Revista de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), "Persona y Sociedad" (P&S), Volumen 31, Número 1 (2017).

Cabe destacar que este paper es un breve resumen de la tesis sociológica, titulada "Formas de organización social de la Ecoaldea Piuke Ko".











- Link de visualización del paper en P&S:

https://personaysociedad.uahurtado.cl/index.php/ps/article/view/113

EXTENSIÓN DEL ARTÍCULO: 21 páginas.

INTRODUCCIÓN


Resumen


Desde los inicios de la sociología los conceptos de comunidad y sociedad han sido sumamente relevantes. No obstante, a pesar del pasar del tiempo, pareciera ser que estos conceptos aún no están claramente delimitados. Lo anterior podría producir ciertos conflictos teórico-metodológicos a la hora de analizar las diversas formas de organización social. Por ello, el presente artículo busca reflexionar teórica y empíricamente sobre aquellas nociones, mediante un estudio cualitativo basado en la Teoría Fundamentada, en una comunidad contemporánea: la ecoaldea Piuke Ko.


lunes, 5 de diciembre de 2016

Paper: Imaginarios Sociales sobre la Comunidad (UCM-PAI)





- Link de visualización directa del paper en web de la Revista PAI:


CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA INVESTIGACIÓN

I. INVESTIGACIÓN SOCIOLÓGICA CUALITATIVA

La investigación fue realizada en la ciudad de Valparaíso (Chile), el segundo semestre del año 2014, para la materia "Seminario de Grado" de la carrera de Sociología de la Universidad Viña del Mar. Al haber aprobado este Seminario de Grado (junto con el resto de materias de la carrera), obtuve el grado de Licenciado en Sociología.

II. EXTENSIÓN DEL ARTÍCULO

13 páginas.

III. PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

- ¿Cómo son los principales imaginarios sociales de los integrantes de la comunidad "X" acerca del tipo de comunidad llamado Ecoaldea?

IV. HIPÓTESIS DE TRABAJO

- Los imaginarios sociales de los integrantes de la comunidad "" distinguen a su comunidad como un modo de organización distinto al de la sociedad, siendo la primera representada de manera positiva, mientras que la segunda de manera negativa.

V. OBJETIVOS

Objetivo general

- Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la comunidad "X" sobre lo que es una ecoaldea.

Objetivos específicos

1. Investigar las principales motivaciones que llevan a los integrantes de la ecoaldea "X" a vivir en comunidad.

2. Discernir si existen diferentes imaginarios sociales, por parte de los integrantes de la ecoaldea "X" entre los conceptos de "sociedad" y "comunidad".

3. Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la ecoaldea "X" sobre la dimensión social de una ecoaldea.

4. Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la ecoaldea "X" sobre la dimensión ecológica de una ecoaldea.

5. Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la ecoaldea "X" sobre la dimensión espiritual de una ecoaldea.

6. Identificar posibles prácticas que remitan a la dimensión social, ecológica o espiritual de una ecoaldea.

Imaginarios sociales sobre la comunidad. un caso contemporáneo, la ecoaldea “X"

Resumen

Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por parte de diversos teóricos sociales. Tönnies, Durkheim, Weber, Bauman, entre otros, han teorizado sobre ella. A pesar de las divergencias de todos los aportes, podríamos asociar las características de la comunidad al tipo de relación primaria (afectiva, directa, cotidiana, inclusiva, duradera, personal, siendo un fin en sí misma) y las de la sociedad al tipo de relación secundaria (transitoria, superficial, impersonal, siendo un medio para un interés específico propio, o sea de orden instrumental). No obstante, en la actualidad el concepto de comunidad pareciera no estar suficientemente bien delimitado, confundiéndose muchas veces con el concepto de sociedad. Ante la situación anterior se presentan preguntas tales como ¿se puede seguir utilizando los conceptos de comunidad y sociedad como contrapuestos? ¿Han dejado de tener relevancia los aportes realizados por autores clásicos, tales como Tönnies, para analizar la realidad social actual? ¿Es la comunidad, simplemente, una micro-sociedad? El presente trabajo se propone analizar esta disyuntiva mediante el análisis de los imaginarios sociales de los integrantes de una comunidad contemporánea: la ecoaldea "X".

Referencias

Bauman, Z. (2003). Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil (Alborés, J. trad.). Madrid, España: Siglo XXI.
Beneyto, N. (2011). Ecoaldea, glosario de términos de sostenibilidad [Artículo realizado en el Máster Universitario en Planeamiento Urbano y Territorial, Departamento de Urbanismo y Ordenación del Territorio, Universidad Politécnica de Madrid]. Recuperado el 6 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/vdJCda
Carpio, A. (2004). Principios de filosofía. Una introducción a su problemática. Buenos Aires, Argentina: Glauco.
Concha, C. (2010). La Ecoaldea El Romero. Etnografía a una comunidad alternativa de nuestro país (Tesis de pregrado). Universidad de Chile. Recuperado de http://goo.gl/EUpV2G
Durkheim, E. (1893/2011). La división del trabajo social (Rivera, Echevarría, L.E.). Buenos Aires, Argentina: Libertador.
Mollison, B. (S.f). Introducción a la permacultura. Recuperado el 7 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/HhVhfr
Nisbet, R (2010). La formación del pensamiento sociológico 1. Madrid, España: Amorrortú.
Gaia Trust & Global Eco-Village Network. (1996). La Tierra es Nuestro Hábitat : Propuesta para un Programa Soporte para Eco-Hábitat como Ejemplos Vivientes de Planificación de la Agenda 21. Recuperado el 6 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/T84lx3
Gilman, R., Ochre, G., Jordan, J., Norberg-Hodge H., Lindegger, M., Maddy y Harland, T. (1995). Ecoaldeas y Comunidades Sostenibles: Modelos para el siglo XXI (Instituto Permacultura Montsant trad.).
Conferencia "Ecovillages and Sustainable communities: Models for the 21st Century", Fundación Findhorn. Recuperado el 6 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/oX64hq
Pintos, J. (2000a). Construyendo realidad(es): Los imaginarios sociales. Santiago de Compostela/Concepción, Chile: (S.e).
Tönnies, F. (1887/1947). Comunidad y sociedad (Armengol, J.R., trad.). Buenos Aires, Argentina: Losada, S. A.
Weber, M. (1922/2012). Economía y sociedad (J.M. Echavarría, J.R. Parella, E. Ímaz, E.G. Máynez & J.F. Mora, Trads.). México D.F: Fondo de cultura 

viernes, 19 de agosto de 2016

Teoría Sociológica de los Vectores Organizativos

A continuación, comparto una breve explicación de la Teoría Sociológica de los “Vectores Organizativos”; nueva teoría que propongo como conclusión inspirada en mi investigación de tesis de pre-grado llamada “Formas de organización en una ecoaldea chilena: La Comunidad 'X'”.
Representación gráfica de vectores organizativos.

EXPLICACIÓN GRÁFICA: 

VARIABLES: JERARQUIZACIÓN (Z) Desde “comunidad” hasta “sociedad”. REGULACIÓN (X) Desde “anómica” hasta “fatalista”. INTEGRACIÓN (Y) Desde “egoísta” hasta “altruista”. DERECHO (D) Continuo “represivo”-“restitutivo”. INDIVIDUACIÓN (i) Eje d (desde “I-” a “I+”). DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO (T) Eje y (desde “T-” hasta “T+”). No confundir ejes “x”, “y”, “z”, “d”, con variables “X”, “Y”, “Z”, “D”.

CATEGORÍAS ORGANIZACIONALES: comunidad mecánica, comunidad orgánica, sociedad mecánica, sociedad orgánica, se sitúan como puntos de referencia para el resto de tipos sociales (concretos) con sus respectivas formas de organización social.

EXTREMOS: comunidad-sociedad, anómico-fatalista, egoísta-altruista, represivo-restitutivo. Los extremos de todos los ejes tienen su punto de inflexión en el “punto óptimo” (punto azul central).

Aumento de solidaridad mecánica disminuye solidaridad orgánica; o sea aumenta REGULACIÓN y DERECHO represivo (Drp), disminuyendo INDIVIDUACIÓN. Aumento de solidaridad orgánica disminuye solidaridad mecánica; es decir, aumenta la DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO y también el DERECHO restitutivo (Drs), aumentando INDIVIDUACIÓN. 

El DERECHO puede ser entendido, en el caso de la comunidad, como Normatividad Represiva (Nrp) o Normatividad Restitutiva (Nrs), teniendo en cuenta las definiciones -explicadas en la tesis- de comunidad (normativa implícita) y sociedad (derecho jurídico).

La “LIBERTAD” se mueve en el eje “x”, mientras que la “SEGURIDAD” en el eje “y”. Ambos se optimizan en el “punto central”, siendo los extremos los puntos de mayor riesgo (anómico-fatalista y egoísta-altruista). Debido a la amplitud con que los conceptos LIBERTAD y SEGURIDAD pueden ser tratados, en la presente teorización se da prioridad a los aspectos sociales de ambos términos, o sea, a la LIBERTAD SOCIAL (capacidad de ejercer el estilo de vida elegido, con la menor coerción posible de pares humanos) y SEGURIDAD SOCIAL (capital social o lazos sociales de confianza que permiten sentir cierta cohesión, que ayuda a dar sentido a la vida). 

De todas maneras, teniendo en cuenta que las variables y conceptos aquí nombrados son producto de una investigación de tesis, se recomienda leerla para poder profundizar en los términos.

Por último, es importante destacar que esta teoría se considera abierta y por ende es perfectible, ya que aún necesita corroboración empírica. Teniendo en cuenta que la representación gráfica es genérica, esta teoría podría ser utilizada tanto en investigaciones cualitativas (tal como en la tesis nombrada) o cuantitativas (para lo que se deja el campo abierto para experimentar en el proceso de operacionalización de los conceptos aquí tratados). La Teoría de los Vectores Organizativos se presenta entonces, como una propuesta más que como una teoría acabada.

EXPLICACIÓN TEÓRICA:

La teoría de las Vectores Organizativos busca brindar una representación gráfica clara donde poder ubicar las diversas formas de organización social. Gracias a la integración de variables como Jerarquización, permite identificar modos distintos de organización, como la comunidad y la sociedad, evitando así equívocos en los términos. Considerando todas las variables, el gráfico facilita la ubicación de tipos de organización concretos, permitiendo comparar diversos tipos sociales, según sus diferencias de organización.

De la combinación entre las variables surgen las 4 categorías organizacionales, que estarían determinadas por la Jerarquización y los tipos de solidaridad. Vemos así, que la solidaridad mecánica regiría la Regulación de los tipos sociales y la solidaridad orgánica la Integración. Mientras que la solidaridad orgánica crece a medida que se acerca a la patología egoísta (el problema de las sociedades liberales modernas que encontró Durkheim), la solidaridad mecánica llega a su máximo en la patalogía fatalista (la represión colectivista, tan temida por el liberalismo).

En el caso de la variable “DERECHO” (D), al tener un flujo en doble sentido, indica que la parte superior derecha (cuadrante II) el derecho represivo llega hasta un máximo (dictadura fascista), es decir, la represión absoluta en manos de un dictador. En el caso contrario, el derecho restitutivo llega a su máximo con la distopía “anarco-liberalista”, donde cada uno “cobra” la ley “según sus propias manos” (caricaturizada en la famosa “vendetta” italiana).

Veremos a continuación con más detalle, los 4 extremos patológicos (las distopías).

Desde la comunidad “pura”, donde no hay Jerarquización (horizontalidad máxima), ésta va creciendo hasta llegar a la sociedad más fatalista y egoísta, o sea, donde la Regulación es máxima y la Integración mínima. Esta condición, como tipo ideal distópico, se manifestaría en la Distopía Anarco-Capitalista. Como sabemos, el Anarco Capitalismo promueve una economía de libre mercado sin la presencia del Estado. Así, la acumulación de los grandes capitalistas permitiría hacer su voluntad (regular como quieran), produciendo una competencia (no-cooperación o no-integración) sin fin por los recursos privados, llevando este estado de lucha a una patalogía egoísta de desintegración, donde los individuos se despreocuparían los unos de los otros, sin embargo, estando regulados por los “señores feudales” capitalistas, que podrían hacer su voluntad sin limitación alguna más que el “libre” rechazo (al contrato), por parte de los hambrientos cesantes.

Partiendo de las condiciones anteriores (máximo egoísmo y fatalismo), pero disminuyendo al máximo la solidaridad orgánica, nos encontramos con un estado patológico altruista-fatalista. Un ejemplo de esto es la Distopía Fascista,  en donde la Regulación es tan fuerte, que los individuos -fuertemente integrados- se someten a ella, al grado de estar dispuestos a morir por “el Führer”. El caso de la Alemania Nazi, con sus suicidios pos-muerte de Hitler, es un ejemplo de este estado.

Ahora, si disminuimos al máximo la solidaridad mecánica y aumentamos al máximo la solidaridad orgánica, nos encontramos con que los individuos, si bien ya no tienen Regulación alguna, tampoco se encuentran de ninguna manera Integrados. Así, la Distopía “Anarco-Liberalista” se manifiesta; caos “absoluto”, “ausencia de leyes”, derivan en lo que los medios de comunicación entienden por “anarquía”: un estado de violencia donde nadie se respeta y cada cual hace lo que quiere sin importarle el otro. Por ende, un estado de máxima anomia (ausencia de leyes) y egoísmo, donde “el hombre es el lobo del hombre”. Se le dio el apelativo de “Liberalista” en honor a los tremendos y efectivos esfuerzos que ha hecho el Liberalismo (desde su triunfo en la Revolución Francesa) por denostar, denigrar, tergiversar y manipular el concepto de “anarquía”, significándolo así como el estado de caos absoluto, logrando por ende su objetivo hegemónico: asociar el concepto anarquía al estado social más indeseable.

Ahora si disminuimos al máximo la solidaridad orgánica y también disminuimos al máximo la Jerarquización, nos encontramos con una condición de excesiva Integración pero no regulada de ninguna manera. Así, vislumbramos lo que podríamos llamar -en ausencia de una corriente política que lo exprese a cabalidad- Distopía Anarco-Comunista, es decir, la peor manifestación del ideal Anarco-Comunista: donde el colectivo excesivamente integrado “asfixia” al individuo, al grado de que este último parece no tener “voz ni voto”. Se produce así la “tiranía de la mayoría”, censurando a toda proeza individual que atente contra el colectivo.

Además de estos extremos nocivos, podemos encontrar estados intermedios. Por ejemplo, como se mencionó en la tesis, la Comunidad X goza de un estado de Integración bastante sano (lo que lo hace estar cerca del eje x). Sin embargo, tiene una tendencia a la anomia, probablemente al tener aversión a las leyes (jurídicas) y un profundo amor por la libertad, que hace que ésta tienda hacia el libertinaje (ausencia de normas y orden). Sin embargo, no es una tendencia extrema, por lo que X podría situarse entre la mitad de la anomia y el punto óptimo de Regulación.

Por otro lado, podemos encontrar el caso de un Estado Capitalista bien Liberal. Siendo liberal, se tiene cierta preocupación por la Regulación, apelando a las leyes del Estado para ello. Sin embargo, el exceso de Individuación (como en el caso de la sociedad norteamericana) lleva a un exceso de solidaridad orgánica, lo que produce desintegración egoísta (lo cual se refleja en los estados de delincuencia o los múltiples asesinatos de colegiales por parte de compañeros que sufrían del “Bullying”).

En contraposición al Estado Liberal, un Estado Marxista se regula principalmente por una fuerte solidaridad mecánica. Así, el exceso de Regulación produce un estado fatalista. Si bien la Integración está relativamente cerca de la armonía (eje x), debido a los sólidos ideales socio-políticos (que dan una identidad común) y la posible amenaza -capitalista- externa (amenaza que como bien saben los militares y políticos, genera cohesión social), el estado de Integración no es perfecto. Esto se podría ejemplificar en el caso del Estado de Stalin, por la migración campesina forzada a trabajar en territorios inhóspitos. En caso de sociedades más altruistas (como por ejemplo la Nazi Hitleriana) probablemente ese trabajo se hubiera hecho a voluntad (como un “sacrificio” en pos de Alemania). Sin embargo, al no lograr tal exceso de altruismo, el individuo ruso se resistía a ser trasladado (debiendo por ende ser forzado a esto). No obstante, el estado de Integración óptimo, tiende hacia una mayor Individuación, es decir, hacia una mayor libertad (del individuo para elegir su estilo de vida).

Si aquella sociedad Marxista se regulara más sanamente (de manera no tan excesiva al disminuir su solidaridad mecánica o, lo que sería lo mismo, aumentar su solidaridad orgánica) y a su vez, aumentara el grado de Integración de manera excesiva, se podría lograr un estado similar a la (antigua) Teocracia Tibetana: un Estado Jerárquico (sociedad), bastante bien Regulado (cerca del eje y) -debido a su sólida y aceptada estructura religiosa-, pero excesivamente Integrado (lejos del eje x) -por las nociones budistas negativas sobre el ego o personalidad individual-.

Por último, cabe notar que, (gráficamente) la (variable) División Social del Trabajo, como acuerdo mínimo entre individuos, se sitúa en el punto óptimo de Regulación (eje y). Así, manteniendo una Regulación constante, mientras que el individuo se vuelve excesivamente individualista (exceso de Individuación), la División Social del Trabajo llega a un máximo (sociedad orgánica), produciendo un trabajo Regulado, pero sumamente egoísta (lo cual se refleja en nuestras Sociedades Orgánicas Capitalistas, donde la desigualdad económica -producto de la desintegración-  es abismal). De ahí que Durkheim, intuitivamente quería solucionar el problema de (des)Integración moderna (exceso de solidaridad orgánica) aumentando el poder (Regulación) de los sindicatos, que servirían como entes reguladores intermedios (entre los individuos y el Estado); lo que en el fondo proponía Durkheim -interpretado desde el lenguaje de la representación gráfica de los vectores organizativos- era aumentar la solidaridad mecánica (Regulación sindical), para poder así, disminuir la solidaridad orgánica, y por ende, hacer que las sociedades occidentales tiendan más hacia la Integración óptima, alejándose de la (des)Integración egoísta (en este sentido, los sindicatos durkheimianos no buscaban tanto regular, sino que esta regulación tenía como principal fin integrar).

En el caso contrario al del párrafo anterior, si el individuo es excesivamente altruista (ausencia de Individuación), se daría la mínima División Social del Trabajo, es decir, la comunidad mecánica (lo que Durkheim entendía por “sociedades primitivas”). En esta variable, como en todas las nombradas, el punto óptimo es el punto medio. Ahí, al encontrarse la Regulación y la Integración en su estado óptimo, el trabajo no solo sería coordinado (regulado), sino que también sería perfectamente integrado.

Si bien el punto óptimo podría ser interpretado como un ideal utópico de armonía, servirá como eje de referencia para caracterizar las diversas formas de organización social, identificándolas dentro de un gráfico que permitirá visualizar y comparar los diversos tipos sociales, clasificándolos así, según las variables (vectoriales) consideradas.