domingo, 17 de julio de 2016

Tesis: Formas de organización social de la Ecoaldea "X"


Comparto a continuación el link para lectura o descarga de la tesis (cualitativa):


https://drive.google.com/file/d/1vqviBwYUnWVGTj2brngwVJUza__6-DA3/view


En adición a las conclusiones concretas de la ecoaldea investigada, surgieron algunas propuestas teóricas que podrían ordenar algunas ambigüedades de ciertos conceptos sociológicos. Por ejemplo, ante los conceptos de COMUNIDAD y SOCIEDAD.

Además de proponer Cuatro "Categorías Organizacionales" (comunidad-mecánica, comunidad-orgánica, sociedad-mecánica, sociedad-orgánica), se plantea una nueva propuesta para la Teoría Sociológica:            

                              LA TEORÍA DE LOS VECTORES ORGANIZATIVOS

                                Representación gráfica de los vectores organizativos


La tesis tuvo como Pregunta de Investigación:

- ¿Qué características de organización social presenta la comunidad "X"?

Y como Hipótesis Tentativa:

- La organización social de la ecoaldea "X" se caracteriza por la cooperación horizontal y las relaciones primarias (afectivas).

Por ende, su Objetivo General fue:

- Caracterizar a la ecoaldea "X" según sus principales formas de organización social. 

Y sus Objetivos Específicos:

- Describir como se toman las decisiones colectivas en la ecoaldea "X".    
- Describir las principales formas de sustentación económica y financiera de "X".
- Describir las formas de división social del trabajo en la ecoaldea "X".
- Enunciar el grado de seguridad y libertad que los individuos expresan al vivir en "X".

Por último, para los que quieran echarle un breve vistazo sin necesidad de bajarla, les comparto la Introducción y Problematización de la tesis, así como la Tabla de Contenidos (Índice), además de algunos conceptos creados:

- Introducción[2]


La idea de comunidad ha sido una de las de mayor interés para el análisis sociológico. Desde los orígenes de la sociología en el siglo XIX distintos autores (Durkheim, 1893/2011; Marx, 1867/2010; Tönnies, 1887/1947; Weber, 1922/2012) han teorizado sobre ella, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en ese siglo tal idea fue el eje intelectual en el cual giraba todo lo demás, agregando que tal noción, dentro de la sociología, ha sido la de mayor alcance y la más fundamental. A pesar de ello, el tema de la comunidad pareciera no estar aun claramente delimitado; se habla de la comunidad por todas partes, muchas veces sin explicitar qué se entiende por ella (como en Bauman, 2003). Ante tal situación, surge el problema de revisar qué tan importante es o puede ser tal concepto; si es un término que tuvo cabida solo en los inicios de la sociología o si está aún vigente para analizar fenómenos sociales actuales, y de ser así, qué se entiende por aquel.

Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por parte de diversos teóricos sociales: “Tenemos el sentimiento -escribe Zygmunt Bauman (Ibíd.)-  de que la comunidad es siempre algo bueno” (p.7). Sin embargo, con la supremacía del capitalismo neoliberal, y lo que algunos autores llaman “el fin de la historia” (Fukuyama, 1990), pareciera ser que las alternativas a tal modelo se han extinto. Sin embargo, justo en el periodo del fin de la Guerra Fría, un movimiento global de comunidades ecológicas se estaba comenzando a organizar: el Movimiento Global de Ecoaldeas, movimiento que si bien es diverso e incipiente, es señalado por algunos (Gilman et al., 1995) como una “‘tercera alternativa’ en oposición al ‘comunismo centralizado’ y el capitalismo multinacional ‘aún más centralizado’” (p.14). He aquí una de las posibles razones de importancia de estas comunidades experimentales; podrían servir como modelo social alternativo a los imperantes en la actualidad, además de su función preventiva en el deterioro medioambiental. Sin embargo, para abrirse a tal posibilidad, es necesario investigar si efectivamente es un modelo alternativo, y de ser así, comprender en qué sentido este modelo social se diferenciaría de los hegemónicos.

En el presente estudio se plantea que la investigación sobre las principales formas de organización de aquellas comunidades ecológicas permitiría ir moldeando este concepto, diferenciándolo así de otras formas de organización social; es por ello que esta investigación tiene como objetivo general comprender cómo son las formas de organización social en un tipo particular de comunidad, las ecoaldeas, mediante un estudio cualitativo realizado en la ecoaldea X, de Valparaíso, Chile. La presente tesis se propone entonces caracterizar las formas de organización social de la ecoaldea X, considerando como dimensiones la toma de decisiones, el financiamiento económico, la división social del trabajo y las nociones de seguridad y libertad.

II- Planteamiento del problema


Desde los inicios de la sociología, la idea de comunidad ha sido relevante, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en sus inicios toda la disciplina sociológica giraba en torno a aquel concepto; siendo así el término de mayor alcance y el más fundamental. Sin embargo, se suele mencionar a la comunidad por todos lados, sin delimitarla claramente. Así, el concepto comunidad suele utilizarse en múltiples oportunidades: para referirse desde una localidad, raza, una nación o incluso el mundo entero, hasta organizaciones civiles. Ante tal disyuntiva, la presente investigación se cuestiona ¿qué se entiende por comunidad? ¿Puede delimitársela claramente? ¿Se encuentra la comunidad, diluida en la sociedad? ¿Existe alguna diferencia entre estos conceptos? ¿O acaso la comunidad es simplemente, una microsociedad?

A través de la historia diversos autores han teorizado sobre la comunidad. Ya desde los inicios de la sociología, Tönnies (1887/1947) comprendía diferencias esenciales entre la comunidad y la sociedad. Sin embargo, con el tiempo, aquella dicotomía (con sus diversas características) fue diluyéndose. Ya así en las teorizaciones de Émile Durkheim, la concepción orgánica de comunidad de Tönnies es extrapolada a la sociedad, mientras que las comunidades antiguas, tendrían un tipo de organización mecánica. Es decir, mientras que en Tönnies las comunidades representarían lo orgánico y las sociedades lo mecánico, en Durkheim, las sociedades primitivas (la comunidad) se sustentarían por una solidaridad mecánica, mientras que las sociedades modernas por una solidaridad orgánica. Ante tales conceptualizaciones aparentemente contradictorias, valdría preguntarse entonces ¿cuál es la característica fundamental del modo de organización llamado comunidad?

Lo anterior parece de suma importancia, sobre todo considerando que la comunidad clásica (es decir, la comunidad como era entendida en los inicios de la sociología) parece no haberse extinto completamente con el surgimiento de la modernidad. Un remanente renovado[3] de aquellas parecen ser las ecoaldeas, las cuales servirán como objeto de estudio para aproximarse al fenómeno comunal.

Las ecoaldeas, ecovillas o comunidades ecológicas se presentan así mismas como una forma de organización política alternativa a los modelos hegemónicos capitalistas y comunistas[4] (Gilman et al., 1995); ahora bien, es importante dar a conocer en qué sentido. De lo contrario, las prácticas y estilos de vida que generan sentido se podrían confundir y mezclar (tal como parece ser que le ha ocurrido a la teorización de la comunidad) con los mismos modelos a los que buscarían superar.

Concha (2010) entiende a las ecoaldeas como subcultura en contraste a los modos hegemónicos de organización social. Siguiendo los análisis de Gramsci -entre otros-, la autora señala como la hegemonía naturaliza los signos, logrando que la sociedad civil anule su capacidad de crítica al estilo de vida imperante, subordinándose al mismo mediante el consenso, el consentimiento y la pasividad. Sin embargo no debe entenderse que tal proceso sea diáfano ni deliberadamente reflexionado por los individuos, ya que la ideología hegemónica actúa de manera inconsciente: “A través de este proceso la forma de organizar el mundo parece universal y eterna. Esto configura un sistema de representación específico que se cristaliza en el sentido común, el cual es ideológico e inconsciente” (Concha, 2010: 28).

Así, mediante el proceso ideologizador de la hegemonía el sentido de realidad -y por ende los esfuerzos políticos para mantenerla (o cambiarla)- serían naturalizados (o invisibilizados); ya que -explicado en lenguaje luhmanniano-:

Siendo la comunicación, luhmannianamente entendida, “praxis del sentido”, toda comunicación se construye operativamente haciendo “distinciones para señalar uno de los lados y proveerlo con enlaces” (Luhmann, 2007a:49), pero, en el mismo acto, el otro lado de la distinción puesta en operación queda sin ser designada, inobservada por tanto (Miranda, 2012: 14).

De ahí que sea tan importante comprender qué es la comunidad, así como la descripción clara de las formas de organización propias de las ecoaldeas, salvando así la posible deformación conceptual hegemonizadora[5]:

Si bien por definición toda hegemonía es siempre dominante, nunca lo es de modo absoluto o exclusivo. Esta puede ignorar o aislar alternativas; pero en la medida en que estas son significativas, la función hegemónica decisiva es controlarlas, transformarlas o incluso incorporarla (Concha, 2010: 27).

Hegemonía que de no ser visibilizada, podría limitar las posibilidades de proyectos divergentes del statu quo actual: “Dado que las hegemonías -y las instituciones que las acompañan- dan forma no solo a nuestras preferencias, sino también a lo que creemos que son nuestras posibilidades” (Ibíd.: 97).                        



[2] La presente tesis se enmarca como una investigación que continúa -con diferentes objetivos, pero en la misma comunidad- la realizada en la materia “Seminario de Grado” (segundo semestre de 2014) de la carrera de Sociología de la Universidad de Viña del Mar; investigación que me permitió acceder al grado de Licenciado en Sociología.

Por ello, algunas concepciones del presente marco teórico se inspiran en los datos empíricos ya obtenidos en la primera investigación (9 entrevistas y 4 visitas a terreno, donde se tomaron notas de campo), siguiendo la lógica recursiva propia de las metodologías cualitativas (Hernández, 2014).

Cualquier aporte, observación o consulta, puede ser escrita a mi e-mail personal: lombardozziv@gmail.com.

[3] Como se verá en el marco teórico, las ecoaldeas difieren en ciertos aspectos de las comunidades antiguas o tradicionales.

[4] Para evitar futuros equívocos en la teoría sociológica, de aquí en adelante se utilizará el apelativo marxista para designar a los proyectos histórico-sociales que aspiran al poder estatal (inspirados en la teorizaciones de Karl Marx), tales como fueron por ejemplo el caso de la Unión Soviética del siglo XX. De esta manera, se puede comenzar a vislumbrar que el punto de partida para analizar a la comunidad difiere de aquella versión organizativa marxista, que alude a  un proyecto político de sociedad de masas.

[5] Por ejemplo, Touraine (1997) señala que la lenguaje inglesa difundió empleos débiles de la comunidad (como barrios, grupos religiosos o étnicos, pero siempre y cuando estuvieran representados ante los poderes públicos); lo cual demostraría el interés liberal por deformar el concepto clásico de comunidad (como ente autorregulado y relativamente autónomo a nivel político).


TABLA DE CONTENIDOS


Agradecimientos 4
I- Introducción. 5
II- Planteamiento del problema. 6
III- Definición de pregunta, hipótesis y objetivos. 8
IV- Marco teórico. 9
IV.1- ¿Por qué el estudio de la comunidad? 9
IV.2- ¿Sociedad versus comunidad? 11
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización. 16
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización (continuación). 17
IV.3- Seguridad y libertad. 19
IV.4- Ecoaldea. 25
IV.5- La Comunidad X. 32
V- Método. 33
V.1- Unidad de análisis e informantes 33
Cuadro informativo acerca de los entrevistados. 35
V.2- Técnicas de recolección de información. 36
V.3- Análisis de la información. 36
V.4- Operacionalización. 37
Malla temática. 37
Cuadro de resumen metodológico. 38
VI- Resultados. 39
Cuadro de códigos, análisis Atlas.ti. 39
VI.1- El lugar 41
VI.2- La organización. 42
VI.3- Toma de decisiones 44
VI.4- Sustentación y distribución económica. 47
VI.5- División del trabajo social 52
VI.6- Más allá de la división del trabajo: Algunos hallazgos 55
VI.6.1- Individuación. 56
VI.6.2- Normatividad. 57
VI.6.3- Solidaridad mecánica y solidaridad orgánica. 58
VI.7- Seguridad. 60
VI.8- Libertad. 66
VII- Discusión y conclusiones. 70
VII.1- La Comunidad X: Parque comunitario y ecoaldea. 70
VII.2- Organización. 72
VII.3- Seguridad. 78
VII.4- Libertad. 79
VII.5- Sociedad y comunidad. 82
VII.6- Limitaciones del presente estudio y futuras líneas de investigación. 85
VII.7- Reflexiones finales 89
VII- Referencias. 91
XIX- Anexos. 95
IXI.1- Teoría de los Vectores Organizativos 95

Conceptos creados:

SOCIEDAD:

Modo de organización jerárquico basado principalmente en la racionalidad instrumental de acuerdo a fines, con una ética competitiva que registra los acuerdos mediante procedimientos formales y escritos utilizando la lógica de la violencia jurídica.

Por lógica de violencia jurídica se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados en un centro de poder oligárquico, donde los miembros detentan cargos de poder político, actuando según idealismo, interés propio o conciencia de clase, privilegiando a un sector determinado de la población, siendo otro sector perjudicado en mayor o menor grado como consecuencia directa o indirecta de aquellas decisiones.

COMUNIDAD:

Modo de organización horizontal basado principalmente en el sentimiento, que genera sensación de unidad entre sus miembros, con una ética cooperativa que registra sus acuerdos tácitamente mediante la lógica de la racionalidad comunicativa.

Por lógica de racionalidad comunicativa se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados cara a cara, donde todos los miembros están en equivalencia a la hora de tomar decisiones, teniendo todos intereses en común, es decir, actuando con unidad de propósito y la intencionalidad de lograr comprensión mutua, que derive en acuerdos.

LEY: 

Regulaciones creadas por una elite jurídica (aparato político estatal), estructuradas en un papel escrito formal con un lenguaje técnico propio del derecho, que se hacen valer por un organismo policial especializado.


NORMA:

Regulaciones creadas por una comunidad autogestionada (en asambleas comunales), que si bien pueden estar plasmadas en un cuerpo escrito, se caracterizan principalmente por hacerse valer por un cuerpo moral comunitario que se autorregula en el tipo de relación cara a cara, mediante el compartir del mismo mundo de la vida.



ECOALDEA:



Comunidades  intencionales -reconocida como ecoaldea por los miembros integrantes de la misma comunidad- basadas en la práctica de la permacultura, que integra -al menos en cierto grado- consideraciones ecológicas, sociales y espirituales en el modo de vida comunal.



ALIENACIÓN POLÍTICO-INSTITUCIONAL:



Aquella alienación sufrida debido a que las demandas políticas de la sociedad civil no encontrarían una representación plena en las instituciones altamente burocratizadas.



ALIENACIÓN ESPACIAL:



Frustración que se produce al verse desposeído o limitado de la posibilidad de ejercer un cambio en el medio ambiente espacial [público-colectivo] inmediato.



SEGURIDAD SOCIAL:

Aquellos mecanismos de confianza interpersonal que permiten fomentar sentido de pertenencia, y que brindan elementos de certidumbre que ordenan el mundo de la vida cotidiana, dándole sentido al mismo.

LIBERTAD DE VIDA:

Grado de confianza que moviliza a la realización de los objetivos y del estilo de vida elegido.

LIBERTAD ECONÓMICA:

Posibilidad de satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales.

CONSTRUCCIÓN NATURAL:

Tipo de construcción ecológica, similar a la de la permacultura, pero que -idealmente- utiliza materiales del lugar, privilegiando la no contaminación ni destrucción del medio ambiente ante cualquier otro valor (conveniencia, estética, funcionalidad, etc.); y que procura acercarse a los métodos antiguos (indígenas o ancestrales) de construcción (uso de barro, madera, etc.).