sábado, 22 de octubre de 2016

Sobre la Libertad Social

En ciertos círculos de hoy en día hablar de libertad no es muy bien visto. Y es que al parecer, desde los inicios de la Revolución Francesa, el liberalismo imperante se "apoderó" del concepto de libertad.

Para quien reflexione un poco de lo social, es evidente que la libertad de hoy es bastante limitada y, lamentablemente, solo para unos pocos... Lo cual no quiere decir que no se haya avanzado desde aquellos tiempos en este importante aspecto.

La libertad de nuestros tiempos es una libertad entendida plenamente en un sentido individual. Esto quiere decir, en el llamado "sentido negativo". Según esta concepción de libertad, seremos más libres mientras menos restricciones tengamos. Esto quiere decir, mientras menos regulados estemos (por un gobierno o en su defecto, por cualquier entidad que represente lo colectivo). Una concepción antagónica a ésta, la "positiva", plantea por el contrario que, para ser libre debemos estar "libre de peligro" y para que esto suceda, es necesario tener muchas leyes que limiten el actuar negativo de los otros hacia mí.

Lo que propongo es un punto "medio" entre ambas. El problema de la libertad en sentido negativo es que, a sociedades sin Prosperidad Para Todos, hace que quienes tengan más poder puedan seguir "explotando libremente" a quienes menos tienen (eliminando así cualquier posible regulación que equiparía "las reglas del juego"). Por otro lado, la libertad en sentido positivo, en ausencia de Prosperidad Para Todos, produce, entre otras cosas, que quienes quieran emprender proyectos propios (que generalmente son pequeños y por ende, con poca disponibilidad de recursos) se vean limitados por el exceso de regulaciones existentes, dificultando enormemente su crecimiento y sostenibilidad financiera.

En contraste a lo anterior, la LIBERTAD SOCIAL, no se enfoca tanto en el tema regulativo; sino que más bien en el tema INTEGRATIVO. Es decir, plantea un tipo de libertad que es posible solo gracias a la ayuda de los otros. Pero estos otros individuos, en vez de estar enfocados en "que gano yo con ello", están enfocados de manera centrífuga, es decir, en "cómo puedo yo ayudar al otro a ser más libre". Así, en condiciones ideales, todos estarían enfocados en cómo aumentar la libertad social del prójimo, lo cual produciría indirectamente que otros aumentaran mi propia libertad social.

El problema de la concepción de libertad actual es que, en pocas palabras, se limita casi exclusivamente a la libertad DE CONSUMO. Es decir, somos libres de consumir lo que queramos, claro está, según el presupuesto que tengamos. Por lo tanto, seremos realmente libres siempre y cuando seamos ricos. No estoy para nada en contra de la libertad de consumo. Me parece genial poder elegir en qué gastar los recursos de los cuales dispongo (y que haya una variedad tan amplia de productos y servicios ofrecidos). El problema es que esta libertad (inspirada esencialmente en la concepción liberal-"negativa") funciona principalmente para los ricos, manteniendo (e indirectamente fomentando) el sistema de extrema desigualdad socioeconómica; ya que en ausencia de regulaciones, los más poderosos estarán en condiciones superlativas de superioridad a la hora de negociar con los menos favorecidos. "Que cada uno se las arregle como pueda, pero a mí no me pongan restricciones" podría ser una caricatura de esta manera de plantear la libertad.

Por lo tanto, sin conciencia de unidad, lo que lo anterior produce es que, en ausencia de restricciones, los que más tienen abusen de los que tienen menos; o, dicho en otras palabras, que lo más poderosos ejecuten a voluntad las regulaciones (generalmente injustas) que ellos desean (patología anarco-capitalista). Por otro lado, la concepción republicana "positiva" de libertad hace que el exceso de regulaciones irrite a muchos, quienes quieren vivir con mayor libertad (y por ende, según lo ven, menos regulados). Como pueden ver, ambas posturas limitan de una u otra manera las potenciales opciones de vida de los individuos. Pero, ¿es posible (a nivel social) aumentar las posibilidades de elección de los estilos de vida; o acaso estamos condenados a elegir binariamente entre la lucha política de la anterior dualidad mencionada, es decir entre la concepción "positiva-negativa" de libertad?

La Libertad Social busca aumentar al máximo las posibilidades de elección del propio estilo de vida, con la menor coerción posible de pares humanos. Esto último, como ven, comparte la noción "negativa" de libertad (interés en la ausencia de coerción). Esto, sin violar los límites de la libertad del otro (libertinaje), se vería expresado de la manera más alta en la propia elección del estilo de vida (que va desde cosas tan básicas como qué productos comer hasta otras como en qué lugar vivir). Por otro lado, la primera frase (la de aumentar las posibilidades de elección del propio estilo de vida) necesita elementos de la concepción de libertad "positiva". ¿Por qué? porque la única manera (pacífica) de que TODOS veamos potenciado nuestras posibilidades de gozar de los productos -producidos por todos-, es que, justamente cada uno esté enfocado en aumentar las posibilidades de elección de los otros. Por ende, de aquí en adelante comprenderemos a la LIBERTAD SOCIAL como la capacidad de ejercer el estilo de vida elegido, con la menor coerción posible de pares humanos.

Pero para que esto suceda, para que pasemos de una visión de libertad individual limitada a una nueva concepción de Libertad Social es necesario que el humano cambie su percepción, no solo de un Paradigma de separación a uno de Unidad, sino que también (justamente gracias a eso) de uno de economía de escasez a uno de Economía de Abundancia, es decir, uno que busque la Prosperidad Para Todos (lo cual aumentaría al máximo las posibilidades de Libertad Social).


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