domingo, 26 de abril de 2020

Tesis Economía Ecológica: Opciones De Subsistencia En Comunidades Ecológicas: El Caso De La Ecoaldea Findhorn, Escocia




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(Esta tesis fue traducida de su original en inglés)


Las ecoaldeas son comunidades que aspiran vivir de una manera sustentable y resiliente. Desde sus orígenes formales en la década de 1990, cuando el concepto fue formalmente acuñado, diversos estudios han mostrado sus beneficios ecológicos. No obstante, falta investigación sobre las dinámicas económicas de estos establecimientos modernos. El presente estudio se propone contribuir al conocimiento de las economías de las ecoaldeas, investigando los modos de subsistencia de sus miembros y que tan capaces son de generar suficientes recursos para crear un ambiente comunal resiliente. Para ello, una de las más famosas y longevas ecoaldeas en el mundo, la comunidad Findhorn, fue usada como estudio de caso. Once entrevistas fueron aplicadas, tratando de entender la situación económica general de los miembros de Findhorn. Los resultados muestran que, mientras que las necesidades básicas son exitosamente satisfechas y hay una alta satisfacción en los trabajos, el sentimiento de sus miembros respecto a su situación económica, especialmente a lo que necesidades secundarias se refiere, es ambiguo. Además, los entrevistados más jóvenes tienen incertidumbres acerca de su futuro financiero. Por otro lado, la cosmovisión de los miembros muestra ausencia de ambiciones financieras y monetarias. La suya es una filosofía de simplicidad voluntaria. En este sentido, la presencia de capital social parece contrabalancear la deficiencia de riqueza financiera, como una fuente de bienestar y resiliencia comunitaria. La investigación concluye con nuevos entendimientos sobre la resiliencia comunitaria y potenciales maneras de fortalecerla.

Palabras clave: capital social, Ecoaldea Findhorn, ecoaldeas, resiliencia comunitaria, simplicidad voluntaria. 

El propósito de esta investigación es:

·         documentar las opciones de subsistencia de los miembros de la EF para poder comprender mejor la resiliencia comunitaria y las economías de las ecoaldeas; y con esto,

·         contribuir a llenar la presente brecha académica, dándole forma a la economía de las ecoaldeas y su relación con la resiliencia comunitaria; para secundariamente,

·         ofrecer información valiosa para nuevos proyectos de ecoaldeas.

La principal pregunta de investigación de este estudio es:

    1-  ¿Qué tan exitosas han sido las ecoaldeas en la creación de un ambiente comunal resiliente?

Y las preguntas de investigación secundarias son:

    2-  ¿Cuáles son las principales decisiones económicas y la cosmovisión que los miembros tienen acerca de su estilo de vida económico?       

    3- Qué tan conformes están los miembros con su situación económica actual?

    4- ¿Cuáles son las principales fuentes de ingresos de los miembros? ¿Dependen ellas principalmente de trabajos dentro o fuera de la comunidad?

    5- ¿Hay algunos beneficios, sean financieros, intangibles o subjetivos, que vengan por vivir dentro de la ecoaldea? Si es que los hay, ¿cuáles son?

Por último, para los que quieran pegar una mirada breve sin descargar el archivo, les comparto la introducción de la tesis, así como la lista de contenidos y los conceptos creados:



            Para mantener el motor económico andando, las economías en crecimiento tienden a promover la cultura del consumismo. Jackson (2009, p.99) expresa que esta cultura materialista puede incluso actuar como un “substituto del consuelo religioso”. En las sociedades modernas, el consumismo y el comercio actúa como identificación. Las clases superiores tratan de diferenciarse del resto, quienes, según la “teoría conspicua” de Veblen (1899), están constantemente tratando de imitar a los primeros. Para Jackson (2009) esto crea una “Caja de Hierro del Consumismo”, basado en la ansiedad:
Valores materialistas como la popularidad, la imagen y el éxito financiero son psicológicamente opuestos a los valores ‘intrínsecos’ tales como autoaceptación, afiliación, un sentido de pertenecer a la comunidad … La gente con mayores valores intrínsecos son ambos, más felices y tienen mayores niveles de responsabilidad ambiental que aquellos con valores materialistas (pp.148-149).

            Después de darse cuenta de que hay un umbral en donde más crecimiento del PIB per cápita no aumenta la felicidad, Dietz y O’Neill (2013, p.163) recomendaron que para lograr una economía de estado estacionario[1], el consumismo debiese ser reemplazado por valores no materialistas. Un ejemplo que presenta tal cambio en los estilos de vida son las ecoaldeas (Dietz y O’Neill, 2013, p.164). Estas se presentan como una alternativa a los sistemas individualistas y consumistas (Andreas y Wagner, 2012) e incluso como una “tercera vía política”, distinta al capitalismo y al comunismo (Gilman et al., 1995).
            Estos asentamientos modernos han sido identificados como una fuente de inspiración para una transición a una economía sustentable (Accioly Dias et al., 2017) y como se vería un “mundo de decrecimiento” (Cattaneo, 2015). Esta última filosofía, que tiene como propósito superar el crecimiento económico perpetuo, puede ser uno de los principales productos teóricos y prácticos de la perspectiva fuerte de sustentabilidad. Esta visión, diferente de la concepción débil, plantea que el capital natural[2] no es reemplazable por otros tipos de capital. Según Gowdy (2014), la economía ecológica representa la perspectiva fuerte, mientras que la economía neoclásica, la débil. Raworth (2017) añade que mientras que la economía neoclásica se centra en un enfoque metodológico individualista, la economía ecológica se basa en un paradigma de sistemas. Entender casos prácticos y concretos de esos paradigmas sobre sustentabilidad puede ser útil para enfrentar la presente crisis ecológica y sus potenciales soluciones. Los sistemas socio-ecológicos no solo necesitan mitigar prácticas ecológicas dañinas para amortiguar el cambio climático, sino que también deberían poder adaptarse ante potenciales cambios (IPCC, 2014) – la resiliencia comunal es un indicador de la sustentabilidad social que facilita la adaptación ante esos impactos (Magis, 2010).
            Las ecoaldeas tratan de tratar el tema de la crisis global no desde una perspectiva individualista, sino que sistémica. Esta postura sistémica debiera manifestarse en tres dimensiones: ecológica, cultural-espiritual y socioeconómica (Jackson y Svensson, 2002). No obstante, Lombardozzi (2017) señala que la dimensión económica no ha sido suficientemente estudiada. Andreas y Wagner (2012) también identifican este vacío teórico, mencionando que ellos pudieron encontrar solo un caso que mostraba (parcialmente) la economía de una ecoaldea.
            Además, en contraste a los negocios, las actividades económicas de las ecoaldeas tienden a enfocarse en generar resiliencia comunitaria más que generar ingresos[3]. Esto puede crear ciertas dificultades que paradójicamente debiliten la resiliencia comunitaria. Especialmente teniendo en cuenta que, por un lado, algunas iniciativas de ecoaldeas dependen profundamente de poseer suficientes recursos personales que brinden la seguridad necesaria para vivir un estilo de vida más simple y de bajo consumo (Jackson, 2009) – pero por otro lado, la mayoría de comunidades ecológicas tiene problemas financieros (Ludwig, 2017).
            Por ende, identificar los conceptos y la adecuada disciplina académica que explique la dinámica de las ecoaldeas es importante. De otra manera ellas podrían ser juzgadas y analizadas según valores y propósitos con los cuales ellas no se identifican. En este sentido, podría ser relevante comprender la visión general y las opciones de subsistencia de los ecoaldeanos, y dentro de cual enfoque económico estas encajan mejor, para así poder clarificar el concepto de resiliencia comunitaria.
            La Ecoaldea Findhorn (EF), situada en las Tierras Altas de Escocia, ha sido comúnmente conocida como “la madre de todas las ecoaldeas” (Meltzer, 2018, p.25). En 1995 se realizó una junta de la Fundanción Findhorn (FF) en la cual los términos ecoaldea y Red Global de Ecoaldeas (RGE; Global Ecovillages Network o GEN, en el original inglés) fueron acuñados (Lombardozzi, 2017). Además de su rol protagónico en el movimiento de ecoaldeas, desde sus orígenes en 1960 la EF ha prevalecido como una de las comunidades ecológicas más longevas. Por ende, su experiencia la transforma en una de las ecoaldeas más resilientes del mundo. Esto la vuelve ideal para los propósitos de este estudio, como se comprenderá en la próxima sección.


[1] Economía de estado estacionario es una “sociedad dinámica en la cual el crecimiento cuantitativo es reemplazado por desarrollo social cualitativo y donde su velocidad de extracción de recursos y contaminación son compatibles con los ritmos de producción y asimilación de residuos de los ecosistemas en los cuales se sustentan” (Rees, 2003).

[2] El capital natural se refiere a los recursos naturales, tanto no renovables como renovables (Gowdy, 2014).

[3] Melissa Godbeer (Directora de Investigación, Findhorn College), mensaje por email al autor, abril 26, 2019.



Portada
Declaración de integridad académica
Lista de contenidos, imágenes y tablas
Abstract
Acrónimos y abreviaturas
1. Introducción
1.1. Contextualización y justificación
1.2. Propósito y preguntas de investigación
1.3. Estructura del escrito
2. Base conceptual
2.1. Ecoaldea, un concepto relativamente nuevo
2.2. Red Global de Ecoaldeas, esfuerzos y coordinación internacional
2.3. Desempeño ecológico: la fortaleza de las ecoaldeas
2.4. Economía: una tarea difícil para las comunidades
2.5. Expandiendo resiliencia: hacia una nueva perspectiva de resiliencia comunal
3. Estudio de caso: La Ecoaldea Findhorn
4. Metodología
4.1. Diseño de la entrevista y procedimiento de muestreo
Tabla 4.1 Versiones de entrevista
4.2. Entrevistados
Tabla 4.2 Lista de entrevistados
4.3. Análisis de respuestas
5. Hallazgos y discusión
5.1. Estructura de resultados
Tabla 5.1 Matriz de temas
5.2. Fuente de ingresos y trabajos
5.3. Nivel de satisfacción con la situación económica actual
5.4. Beneficios y costos de vivir en la ecoaldea
5.5. Cosmovisión y elecciones económicas personales
5.6. Resiliencia comunitaria: integrando el capital social con el apoyo institucional
6. Conclusiones
7. Referencias
8. Apéndices
8.1 Apéndice 1: Preguntas de entrevista (Entrevista tipo 2)
8.2 Apéndice 2: Matriz guía de entrevista
8.3 Apéndice 3. Matriz de nodos
.4. Apéndice 4: Carta de consentimiento y consentimiento informado
8.5. Apéndice 5: Situación económica de los entrevistados


CONCEPTOS CREADOS:

RESILIENCIA COMUNITARIA:

Resiliencia comunitaria podría ser entendida como las capacidades sociales e institucionales[1] para adaptarse, resistir o evitar impactos externos que amenacen la seguridad económica y ontológica de los miembros de la comunidad.



[1] El concepto institucional es preferido aquí en vez del de gubernamental o estatal. Hay una corriente que entiende a las ecoaldeas como un movimiento anarquista (Dawson, 2006). En el último sentido, institucional podría ser aplicado de una manera diferente, como el capital político del personal que toma las decisiones en contraste al capital social “de las bases”. Esto debería evitar las restricciones en el uso de la definición.