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domingo, 26 de abril de 2020

Tesis Economía Ecológica: Opciones De Subsistencia En Comunidades Ecológicas: El Caso De La Ecoaldea Findhorn, Escocia




shorturl.at/eEUZ1

(Esta tesis fue traducida de su original en inglés)


Las ecoaldeas son comunidades que aspiran vivir de una manera sustentable y resiliente. Desde sus orígenes formales en la década de 1990, cuando el concepto fue formalmente acuñado, diversos estudios han mostrado sus beneficios ecológicos. No obstante, falta investigación sobre las dinámicas económicas de estos establecimientos modernos. El presente estudio se propone contribuir al conocimiento de las economías de las ecoaldeas, investigando los modos de subsistencia de sus miembros y que tan capaces son de generar suficientes recursos para crear un ambiente comunal resiliente. Para ello, una de las más famosas y longevas ecoaldeas en el mundo, la comunidad Findhorn, fue usada como estudio de caso. Once entrevistas fueron aplicadas, tratando de entender la situación económica general de los miembros de Findhorn. Los resultados muestran que, mientras que las necesidades básicas son exitosamente satisfechas y hay una alta satisfacción en los trabajos, el sentimiento de sus miembros respecto a su situación económica, especialmente a lo que necesidades secundarias se refiere, es ambiguo. Además, los entrevistados más jóvenes tienen incertidumbres acerca de su futuro financiero. Por otro lado, la cosmovisión de los miembros muestra ausencia de ambiciones financieras y monetarias. La suya es una filosofía de simplicidad voluntaria. En este sentido, la presencia de capital social parece contrabalancear la deficiencia de riqueza financiera, como una fuente de bienestar y resiliencia comunitaria. La investigación concluye con nuevos entendimientos sobre la resiliencia comunitaria y potenciales maneras de fortalecerla.

Palabras clave: capital social, Ecoaldea Findhorn, ecoaldeas, resiliencia comunitaria, simplicidad voluntaria. 

El propósito de esta investigación es:

·         documentar las opciones de subsistencia de los miembros de la EF para poder comprender mejor la resiliencia comunitaria y las economías de las ecoaldeas; y con esto,

·         contribuir a llenar la presente brecha académica, dándole forma a la economía de las ecoaldeas y su relación con la resiliencia comunitaria; para secundariamente,

·         ofrecer información valiosa para nuevos proyectos de ecoaldeas.

La principal pregunta de investigación de este estudio es:

    1-  ¿Qué tan exitosas han sido las ecoaldeas en la creación de un ambiente comunal resiliente?

Y las preguntas de investigación secundarias son:

    2-  ¿Cuáles son las principales decisiones económicas y la cosmovisión que los miembros tienen acerca de su estilo de vida económico?       

    3- Qué tan conformes están los miembros con su situación económica actual?

    4- ¿Cuáles son las principales fuentes de ingresos de los miembros? ¿Dependen ellas principalmente de trabajos dentro o fuera de la comunidad?

    5- ¿Hay algunos beneficios, sean financieros, intangibles o subjetivos, que vengan por vivir dentro de la ecoaldea? Si es que los hay, ¿cuáles son?

Por último, para los que quieran pegar una mirada breve sin descargar el archivo, les comparto la introducción de la tesis, así como la lista de contenidos y los conceptos creados:



            Para mantener el motor económico andando, las economías en crecimiento tienden a promover la cultura del consumismo. Jackson (2009, p.99) expresa que esta cultura materialista puede incluso actuar como un “substituto del consuelo religioso”. En las sociedades modernas, el consumismo y el comercio actúa como identificación. Las clases superiores tratan de diferenciarse del resto, quienes, según la “teoría conspicua” de Veblen (1899), están constantemente tratando de imitar a los primeros. Para Jackson (2009) esto crea una “Caja de Hierro del Consumismo”, basado en la ansiedad:
Valores materialistas como la popularidad, la imagen y el éxito financiero son psicológicamente opuestos a los valores ‘intrínsecos’ tales como autoaceptación, afiliación, un sentido de pertenecer a la comunidad … La gente con mayores valores intrínsecos son ambos, más felices y tienen mayores niveles de responsabilidad ambiental que aquellos con valores materialistas (pp.148-149).

            Después de darse cuenta de que hay un umbral en donde más crecimiento del PIB per cápita no aumenta la felicidad, Dietz y O’Neill (2013, p.163) recomendaron que para lograr una economía de estado estacionario[1], el consumismo debiese ser reemplazado por valores no materialistas. Un ejemplo que presenta tal cambio en los estilos de vida son las ecoaldeas (Dietz y O’Neill, 2013, p.164). Estas se presentan como una alternativa a los sistemas individualistas y consumistas (Andreas y Wagner, 2012) e incluso como una “tercera vía política”, distinta al capitalismo y al comunismo (Gilman et al., 1995).
            Estos asentamientos modernos han sido identificados como una fuente de inspiración para una transición a una economía sustentable (Accioly Dias et al., 2017) y como se vería un “mundo de decrecimiento” (Cattaneo, 2015). Esta última filosofía, que tiene como propósito superar el crecimiento económico perpetuo, puede ser uno de los principales productos teóricos y prácticos de la perspectiva fuerte de sustentabilidad. Esta visión, diferente de la concepción débil, plantea que el capital natural[2] no es reemplazable por otros tipos de capital. Según Gowdy (2014), la economía ecológica representa la perspectiva fuerte, mientras que la economía neoclásica, la débil. Raworth (2017) añade que mientras que la economía neoclásica se centra en un enfoque metodológico individualista, la economía ecológica se basa en un paradigma de sistemas. Entender casos prácticos y concretos de esos paradigmas sobre sustentabilidad puede ser útil para enfrentar la presente crisis ecológica y sus potenciales soluciones. Los sistemas socio-ecológicos no solo necesitan mitigar prácticas ecológicas dañinas para amortiguar el cambio climático, sino que también deberían poder adaptarse ante potenciales cambios (IPCC, 2014) – la resiliencia comunal es un indicador de la sustentabilidad social que facilita la adaptación ante esos impactos (Magis, 2010).
            Las ecoaldeas tratan de tratar el tema de la crisis global no desde una perspectiva individualista, sino que sistémica. Esta postura sistémica debiera manifestarse en tres dimensiones: ecológica, cultural-espiritual y socioeconómica (Jackson y Svensson, 2002). No obstante, Lombardozzi (2017) señala que la dimensión económica no ha sido suficientemente estudiada. Andreas y Wagner (2012) también identifican este vacío teórico, mencionando que ellos pudieron encontrar solo un caso que mostraba (parcialmente) la economía de una ecoaldea.
            Además, en contraste a los negocios, las actividades económicas de las ecoaldeas tienden a enfocarse en generar resiliencia comunitaria más que generar ingresos[3]. Esto puede crear ciertas dificultades que paradójicamente debiliten la resiliencia comunitaria. Especialmente teniendo en cuenta que, por un lado, algunas iniciativas de ecoaldeas dependen profundamente de poseer suficientes recursos personales que brinden la seguridad necesaria para vivir un estilo de vida más simple y de bajo consumo (Jackson, 2009) – pero por otro lado, la mayoría de comunidades ecológicas tiene problemas financieros (Ludwig, 2017).
            Por ende, identificar los conceptos y la adecuada disciplina académica que explique la dinámica de las ecoaldeas es importante. De otra manera ellas podrían ser juzgadas y analizadas según valores y propósitos con los cuales ellas no se identifican. En este sentido, podría ser relevante comprender la visión general y las opciones de subsistencia de los ecoaldeanos, y dentro de cual enfoque económico estas encajan mejor, para así poder clarificar el concepto de resiliencia comunitaria.
            La Ecoaldea Findhorn (EF), situada en las Tierras Altas de Escocia, ha sido comúnmente conocida como “la madre de todas las ecoaldeas” (Meltzer, 2018, p.25). En 1995 se realizó una junta de la Fundanción Findhorn (FF) en la cual los términos ecoaldea y Red Global de Ecoaldeas (RGE; Global Ecovillages Network o GEN, en el original inglés) fueron acuñados (Lombardozzi, 2017). Además de su rol protagónico en el movimiento de ecoaldeas, desde sus orígenes en 1960 la EF ha prevalecido como una de las comunidades ecológicas más longevas. Por ende, su experiencia la transforma en una de las ecoaldeas más resilientes del mundo. Esto la vuelve ideal para los propósitos de este estudio, como se comprenderá en la próxima sección.


[1] Economía de estado estacionario es una “sociedad dinámica en la cual el crecimiento cuantitativo es reemplazado por desarrollo social cualitativo y donde su velocidad de extracción de recursos y contaminación son compatibles con los ritmos de producción y asimilación de residuos de los ecosistemas en los cuales se sustentan” (Rees, 2003).

[2] El capital natural se refiere a los recursos naturales, tanto no renovables como renovables (Gowdy, 2014).

[3] Melissa Godbeer (Directora de Investigación, Findhorn College), mensaje por email al autor, abril 26, 2019.



Portada
Declaración de integridad académica
Lista de contenidos, imágenes y tablas
Abstract
Acrónimos y abreviaturas
1. Introducción
1.1. Contextualización y justificación
1.2. Propósito y preguntas de investigación
1.3. Estructura del escrito
2. Base conceptual
2.1. Ecoaldea, un concepto relativamente nuevo
2.2. Red Global de Ecoaldeas, esfuerzos y coordinación internacional
2.3. Desempeño ecológico: la fortaleza de las ecoaldeas
2.4. Economía: una tarea difícil para las comunidades
2.5. Expandiendo resiliencia: hacia una nueva perspectiva de resiliencia comunal
3. Estudio de caso: La Ecoaldea Findhorn
4. Metodología
4.1. Diseño de la entrevista y procedimiento de muestreo
Tabla 4.1 Versiones de entrevista
4.2. Entrevistados
Tabla 4.2 Lista de entrevistados
4.3. Análisis de respuestas
5. Hallazgos y discusión
5.1. Estructura de resultados
Tabla 5.1 Matriz de temas
5.2. Fuente de ingresos y trabajos
5.3. Nivel de satisfacción con la situación económica actual
5.4. Beneficios y costos de vivir en la ecoaldea
5.5. Cosmovisión y elecciones económicas personales
5.6. Resiliencia comunitaria: integrando el capital social con el apoyo institucional
6. Conclusiones
7. Referencias
8. Apéndices
8.1 Apéndice 1: Preguntas de entrevista (Entrevista tipo 2)
8.2 Apéndice 2: Matriz guía de entrevista
8.3 Apéndice 3. Matriz de nodos
.4. Apéndice 4: Carta de consentimiento y consentimiento informado
8.5. Apéndice 5: Situación económica de los entrevistados


CONCEPTOS CREADOS:

RESILIENCIA COMUNITARIA:

Resiliencia comunitaria podría ser entendida como las capacidades sociales e institucionales[1] para adaptarse, resistir o evitar impactos externos que amenacen la seguridad económica y ontológica de los miembros de la comunidad.



[1] El concepto institucional es preferido aquí en vez del de gubernamental o estatal. Hay una corriente que entiende a las ecoaldeas como un movimiento anarquista (Dawson, 2006). En el último sentido, institucional podría ser aplicado de una manera diferente, como el capital político del personal que toma las decisiones en contraste al capital social “de las bases”. Esto debería evitar las restricciones en el uso de la definición.

sábado, 1 de julio de 2017

Paper: Nuevas reflexiones sobre comunidad y sociedad (UAH-P&S)

Comparto a continuación el paper titulado "NUEVAS REFLEXIONES SOBRE COMUNIDAD Y SOCIEDAD: EL CASO DE LA ECOALDEA PIUKE KO"; artículo publicado el mes de junio de 2017 en la Revista de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), "Persona y Sociedad" (P&S), Volumen 31, Número 1 (2017).

Cabe destacar que este paper es un breve resumen de la tesis sociológica, titulada "Formas de organización social de la Ecoaldea Piuke Ko".











- Link de visualización del paper en P&S:

https://personaysociedad.uahurtado.cl/index.php/ps/article/view/113

EXTENSIÓN DEL ARTÍCULO: 21 páginas.

INTRODUCCIÓN


Resumen


Desde los inicios de la sociología los conceptos de comunidad y sociedad han sido sumamente relevantes. No obstante, a pesar del pasar del tiempo, pareciera ser que estos conceptos aún no están claramente delimitados. Lo anterior podría producir ciertos conflictos teórico-metodológicos a la hora de analizar las diversas formas de organización social. Por ello, el presente artículo busca reflexionar teórica y empíricamente sobre aquellas nociones, mediante un estudio cualitativo basado en la Teoría Fundamentada, en una comunidad contemporánea: la ecoaldea Piuke Ko.


lunes, 5 de diciembre de 2016

Paper: Imaginarios Sociales sobre la Comunidad (UCM-PAI)





- Link de visualización directa del paper en web de la Revista PAI:


CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA INVESTIGACIÓN

I. INVESTIGACIÓN SOCIOLÓGICA CUALITATIVA

La investigación fue realizada en la ciudad de Valparaíso (Chile), el segundo semestre del año 2014, para la materia "Seminario de Grado" de la carrera de Sociología de la Universidad Viña del Mar. Al haber aprobado este Seminario de Grado (junto con el resto de materias de la carrera), obtuve el grado de Licenciado en Sociología.

II. EXTENSIÓN DEL ARTÍCULO

13 páginas.

III. PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

- ¿Cómo son los principales imaginarios sociales de los integrantes de la comunidad "X" acerca del tipo de comunidad llamado Ecoaldea?

IV. HIPÓTESIS DE TRABAJO

- Los imaginarios sociales de los integrantes de la comunidad "" distinguen a su comunidad como un modo de organización distinto al de la sociedad, siendo la primera representada de manera positiva, mientras que la segunda de manera negativa.

V. OBJETIVOS

Objetivo general

- Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la comunidad "X" sobre lo que es una ecoaldea.

Objetivos específicos

1. Investigar las principales motivaciones que llevan a los integrantes de la ecoaldea "X" a vivir en comunidad.

2. Discernir si existen diferentes imaginarios sociales, por parte de los integrantes de la ecoaldea "X" entre los conceptos de "sociedad" y "comunidad".

3. Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la ecoaldea "X" sobre la dimensión social de una ecoaldea.

4. Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la ecoaldea "X" sobre la dimensión ecológica de una ecoaldea.

5. Explorar los imaginarios sociales de los integrantes de la ecoaldea "X" sobre la dimensión espiritual de una ecoaldea.

6. Identificar posibles prácticas que remitan a la dimensión social, ecológica o espiritual de una ecoaldea.

Imaginarios sociales sobre la comunidad. un caso contemporáneo, la ecoaldea “X"

Resumen

Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por parte de diversos teóricos sociales. Tönnies, Durkheim, Weber, Bauman, entre otros, han teorizado sobre ella. A pesar de las divergencias de todos los aportes, podríamos asociar las características de la comunidad al tipo de relación primaria (afectiva, directa, cotidiana, inclusiva, duradera, personal, siendo un fin en sí misma) y las de la sociedad al tipo de relación secundaria (transitoria, superficial, impersonal, siendo un medio para un interés específico propio, o sea de orden instrumental). No obstante, en la actualidad el concepto de comunidad pareciera no estar suficientemente bien delimitado, confundiéndose muchas veces con el concepto de sociedad. Ante la situación anterior se presentan preguntas tales como ¿se puede seguir utilizando los conceptos de comunidad y sociedad como contrapuestos? ¿Han dejado de tener relevancia los aportes realizados por autores clásicos, tales como Tönnies, para analizar la realidad social actual? ¿Es la comunidad, simplemente, una micro-sociedad? El presente trabajo se propone analizar esta disyuntiva mediante el análisis de los imaginarios sociales de los integrantes de una comunidad contemporánea: la ecoaldea "X".

Referencias

Bauman, Z. (2003). Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil (Alborés, J. trad.). Madrid, España: Siglo XXI.
Beneyto, N. (2011). Ecoaldea, glosario de términos de sostenibilidad [Artículo realizado en el Máster Universitario en Planeamiento Urbano y Territorial, Departamento de Urbanismo y Ordenación del Territorio, Universidad Politécnica de Madrid]. Recuperado el 6 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/vdJCda
Carpio, A. (2004). Principios de filosofía. Una introducción a su problemática. Buenos Aires, Argentina: Glauco.
Concha, C. (2010). La Ecoaldea El Romero. Etnografía a una comunidad alternativa de nuestro país (Tesis de pregrado). Universidad de Chile. Recuperado de http://goo.gl/EUpV2G
Durkheim, E. (1893/2011). La división del trabajo social (Rivera, Echevarría, L.E.). Buenos Aires, Argentina: Libertador.
Mollison, B. (S.f). Introducción a la permacultura. Recuperado el 7 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/HhVhfr
Nisbet, R (2010). La formación del pensamiento sociológico 1. Madrid, España: Amorrortú.
Gaia Trust & Global Eco-Village Network. (1996). La Tierra es Nuestro Hábitat : Propuesta para un Programa Soporte para Eco-Hábitat como Ejemplos Vivientes de Planificación de la Agenda 21. Recuperado el 6 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/T84lx3
Gilman, R., Ochre, G., Jordan, J., Norberg-Hodge H., Lindegger, M., Maddy y Harland, T. (1995). Ecoaldeas y Comunidades Sostenibles: Modelos para el siglo XXI (Instituto Permacultura Montsant trad.).
Conferencia "Ecovillages and Sustainable communities: Models for the 21st Century", Fundación Findhorn. Recuperado el 6 de Septiembre de 2014, de http://goo.gl/oX64hq
Pintos, J. (2000a). Construyendo realidad(es): Los imaginarios sociales. Santiago de Compostela/Concepción, Chile: (S.e).
Tönnies, F. (1887/1947). Comunidad y sociedad (Armengol, J.R., trad.). Buenos Aires, Argentina: Losada, S. A.
Weber, M. (1922/2012). Economía y sociedad (J.M. Echavarría, J.R. Parella, E. Ímaz, E.G. Máynez & J.F. Mora, Trads.). México D.F: Fondo de cultura 

domingo, 17 de julio de 2016

Tesis: Formas de organización social de la Ecoaldea "X"


Comparto a continuación el link para lectura o descarga de la tesis (cualitativa):


https://drive.google.com/file/d/1vqviBwYUnWVGTj2brngwVJUza__6-DA3/view


En adición a las conclusiones concretas de la ecoaldea investigada, surgieron algunas propuestas teóricas que podrían ordenar algunas ambigüedades de ciertos conceptos sociológicos. Por ejemplo, ante los conceptos de COMUNIDAD y SOCIEDAD.

Además de proponer Cuatro "Categorías Organizacionales" (comunidad-mecánica, comunidad-orgánica, sociedad-mecánica, sociedad-orgánica), se plantea una nueva propuesta para la Teoría Sociológica:            

                              LA TEORÍA DE LOS VECTORES ORGANIZATIVOS

                                Representación gráfica de los vectores organizativos


La tesis tuvo como Pregunta de Investigación:

- ¿Qué características de organización social presenta la comunidad "X"?

Y como Hipótesis Tentativa:

- La organización social de la ecoaldea "X" se caracteriza por la cooperación horizontal y las relaciones primarias (afectivas).

Por ende, su Objetivo General fue:

- Caracterizar a la ecoaldea "X" según sus principales formas de organización social. 

Y sus Objetivos Específicos:

- Describir como se toman las decisiones colectivas en la ecoaldea "X".    
- Describir las principales formas de sustentación económica y financiera de "X".
- Describir las formas de división social del trabajo en la ecoaldea "X".
- Enunciar el grado de seguridad y libertad que los individuos expresan al vivir en "X".

Por último, para los que quieran echarle un breve vistazo sin necesidad de bajarla, les comparto la Introducción y Problematización de la tesis, así como la Tabla de Contenidos (Índice), además de algunos conceptos creados:

- Introducción[2]


La idea de comunidad ha sido una de las de mayor interés para el análisis sociológico. Desde los orígenes de la sociología en el siglo XIX distintos autores (Durkheim, 1893/2011; Marx, 1867/2010; Tönnies, 1887/1947; Weber, 1922/2012) han teorizado sobre ella, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en ese siglo tal idea fue el eje intelectual en el cual giraba todo lo demás, agregando que tal noción, dentro de la sociología, ha sido la de mayor alcance y la más fundamental. A pesar de ello, el tema de la comunidad pareciera no estar aun claramente delimitado; se habla de la comunidad por todas partes, muchas veces sin explicitar qué se entiende por ella (como en Bauman, 2003). Ante tal situación, surge el problema de revisar qué tan importante es o puede ser tal concepto; si es un término que tuvo cabida solo en los inicios de la sociología o si está aún vigente para analizar fenómenos sociales actuales, y de ser así, qué se entiende por aquel.

Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por parte de diversos teóricos sociales: “Tenemos el sentimiento -escribe Zygmunt Bauman (Ibíd.)-  de que la comunidad es siempre algo bueno” (p.7). Sin embargo, con la supremacía del capitalismo neoliberal, y lo que algunos autores llaman “el fin de la historia” (Fukuyama, 1990), pareciera ser que las alternativas a tal modelo se han extinto. Sin embargo, justo en el periodo del fin de la Guerra Fría, un movimiento global de comunidades ecológicas se estaba comenzando a organizar: el Movimiento Global de Ecoaldeas, movimiento que si bien es diverso e incipiente, es señalado por algunos (Gilman et al., 1995) como una “‘tercera alternativa’ en oposición al ‘comunismo centralizado’ y el capitalismo multinacional ‘aún más centralizado’” (p.14). He aquí una de las posibles razones de importancia de estas comunidades experimentales; podrían servir como modelo social alternativo a los imperantes en la actualidad, además de su función preventiva en el deterioro medioambiental. Sin embargo, para abrirse a tal posibilidad, es necesario investigar si efectivamente es un modelo alternativo, y de ser así, comprender en qué sentido este modelo social se diferenciaría de los hegemónicos.

En el presente estudio se plantea que la investigación sobre las principales formas de organización de aquellas comunidades ecológicas permitiría ir moldeando este concepto, diferenciándolo así de otras formas de organización social; es por ello que esta investigación tiene como objetivo general comprender cómo son las formas de organización social en un tipo particular de comunidad, las ecoaldeas, mediante un estudio cualitativo realizado en la ecoaldea X, de Valparaíso, Chile. La presente tesis se propone entonces caracterizar las formas de organización social de la ecoaldea X, considerando como dimensiones la toma de decisiones, el financiamiento económico, la división social del trabajo y las nociones de seguridad y libertad.

II- Planteamiento del problema


Desde los inicios de la sociología, la idea de comunidad ha sido relevante, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en sus inicios toda la disciplina sociológica giraba en torno a aquel concepto; siendo así el término de mayor alcance y el más fundamental. Sin embargo, se suele mencionar a la comunidad por todos lados, sin delimitarla claramente. Así, el concepto comunidad suele utilizarse en múltiples oportunidades: para referirse desde una localidad, raza, una nación o incluso el mundo entero, hasta organizaciones civiles. Ante tal disyuntiva, la presente investigación se cuestiona ¿qué se entiende por comunidad? ¿Puede delimitársela claramente? ¿Se encuentra la comunidad, diluida en la sociedad? ¿Existe alguna diferencia entre estos conceptos? ¿O acaso la comunidad es simplemente, una microsociedad?

A través de la historia diversos autores han teorizado sobre la comunidad. Ya desde los inicios de la sociología, Tönnies (1887/1947) comprendía diferencias esenciales entre la comunidad y la sociedad. Sin embargo, con el tiempo, aquella dicotomía (con sus diversas características) fue diluyéndose. Ya así en las teorizaciones de Émile Durkheim, la concepción orgánica de comunidad de Tönnies es extrapolada a la sociedad, mientras que las comunidades antiguas, tendrían un tipo de organización mecánica. Es decir, mientras que en Tönnies las comunidades representarían lo orgánico y las sociedades lo mecánico, en Durkheim, las sociedades primitivas (la comunidad) se sustentarían por una solidaridad mecánica, mientras que las sociedades modernas por una solidaridad orgánica. Ante tales conceptualizaciones aparentemente contradictorias, valdría preguntarse entonces ¿cuál es la característica fundamental del modo de organización llamado comunidad?

Lo anterior parece de suma importancia, sobre todo considerando que la comunidad clásica (es decir, la comunidad como era entendida en los inicios de la sociología) parece no haberse extinto completamente con el surgimiento de la modernidad. Un remanente renovado[3] de aquellas parecen ser las ecoaldeas, las cuales servirán como objeto de estudio para aproximarse al fenómeno comunal.

Las ecoaldeas, ecovillas o comunidades ecológicas se presentan así mismas como una forma de organización política alternativa a los modelos hegemónicos capitalistas y comunistas[4] (Gilman et al., 1995); ahora bien, es importante dar a conocer en qué sentido. De lo contrario, las prácticas y estilos de vida que generan sentido se podrían confundir y mezclar (tal como parece ser que le ha ocurrido a la teorización de la comunidad) con los mismos modelos a los que buscarían superar.

Concha (2010) entiende a las ecoaldeas como subcultura en contraste a los modos hegemónicos de organización social. Siguiendo los análisis de Gramsci -entre otros-, la autora señala como la hegemonía naturaliza los signos, logrando que la sociedad civil anule su capacidad de crítica al estilo de vida imperante, subordinándose al mismo mediante el consenso, el consentimiento y la pasividad. Sin embargo no debe entenderse que tal proceso sea diáfano ni deliberadamente reflexionado por los individuos, ya que la ideología hegemónica actúa de manera inconsciente: “A través de este proceso la forma de organizar el mundo parece universal y eterna. Esto configura un sistema de representación específico que se cristaliza en el sentido común, el cual es ideológico e inconsciente” (Concha, 2010: 28).

Así, mediante el proceso ideologizador de la hegemonía el sentido de realidad -y por ende los esfuerzos políticos para mantenerla (o cambiarla)- serían naturalizados (o invisibilizados); ya que -explicado en lenguaje luhmanniano-:

Siendo la comunicación, luhmannianamente entendida, “praxis del sentido”, toda comunicación se construye operativamente haciendo “distinciones para señalar uno de los lados y proveerlo con enlaces” (Luhmann, 2007a:49), pero, en el mismo acto, el otro lado de la distinción puesta en operación queda sin ser designada, inobservada por tanto (Miranda, 2012: 14).

De ahí que sea tan importante comprender qué es la comunidad, así como la descripción clara de las formas de organización propias de las ecoaldeas, salvando así la posible deformación conceptual hegemonizadora[5]:

Si bien por definición toda hegemonía es siempre dominante, nunca lo es de modo absoluto o exclusivo. Esta puede ignorar o aislar alternativas; pero en la medida en que estas son significativas, la función hegemónica decisiva es controlarlas, transformarlas o incluso incorporarla (Concha, 2010: 27).

Hegemonía que de no ser visibilizada, podría limitar las posibilidades de proyectos divergentes del statu quo actual: “Dado que las hegemonías -y las instituciones que las acompañan- dan forma no solo a nuestras preferencias, sino también a lo que creemos que son nuestras posibilidades” (Ibíd.: 97).                        



[2] La presente tesis se enmarca como una investigación que continúa -con diferentes objetivos, pero en la misma comunidad- la realizada en la materia “Seminario de Grado” (segundo semestre de 2014) de la carrera de Sociología de la Universidad de Viña del Mar; investigación que me permitió acceder al grado de Licenciado en Sociología.

Por ello, algunas concepciones del presente marco teórico se inspiran en los datos empíricos ya obtenidos en la primera investigación (9 entrevistas y 4 visitas a terreno, donde se tomaron notas de campo), siguiendo la lógica recursiva propia de las metodologías cualitativas (Hernández, 2014).

Cualquier aporte, observación o consulta, puede ser escrita a mi e-mail personal: lombardozziv@gmail.com.

[3] Como se verá en el marco teórico, las ecoaldeas difieren en ciertos aspectos de las comunidades antiguas o tradicionales.

[4] Para evitar futuros equívocos en la teoría sociológica, de aquí en adelante se utilizará el apelativo marxista para designar a los proyectos histórico-sociales que aspiran al poder estatal (inspirados en la teorizaciones de Karl Marx), tales como fueron por ejemplo el caso de la Unión Soviética del siglo XX. De esta manera, se puede comenzar a vislumbrar que el punto de partida para analizar a la comunidad difiere de aquella versión organizativa marxista, que alude a  un proyecto político de sociedad de masas.

[5] Por ejemplo, Touraine (1997) señala que la lenguaje inglesa difundió empleos débiles de la comunidad (como barrios, grupos religiosos o étnicos, pero siempre y cuando estuvieran representados ante los poderes públicos); lo cual demostraría el interés liberal por deformar el concepto clásico de comunidad (como ente autorregulado y relativamente autónomo a nivel político).


TABLA DE CONTENIDOS


Agradecimientos 4
I- Introducción. 5
II- Planteamiento del problema. 6
III- Definición de pregunta, hipótesis y objetivos. 8
IV- Marco teórico. 9
IV.1- ¿Por qué el estudio de la comunidad? 9
IV.2- ¿Sociedad versus comunidad? 11
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización. 16
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización (continuación). 17
IV.3- Seguridad y libertad. 19
IV.4- Ecoaldea. 25
IV.5- La Comunidad X. 32
V- Método. 33
V.1- Unidad de análisis e informantes 33
Cuadro informativo acerca de los entrevistados. 35
V.2- Técnicas de recolección de información. 36
V.3- Análisis de la información. 36
V.4- Operacionalización. 37
Malla temática. 37
Cuadro de resumen metodológico. 38
VI- Resultados. 39
Cuadro de códigos, análisis Atlas.ti. 39
VI.1- El lugar 41
VI.2- La organización. 42
VI.3- Toma de decisiones 44
VI.4- Sustentación y distribución económica. 47
VI.5- División del trabajo social 52
VI.6- Más allá de la división del trabajo: Algunos hallazgos 55
VI.6.1- Individuación. 56
VI.6.2- Normatividad. 57
VI.6.3- Solidaridad mecánica y solidaridad orgánica. 58
VI.7- Seguridad. 60
VI.8- Libertad. 66
VII- Discusión y conclusiones. 70
VII.1- La Comunidad X: Parque comunitario y ecoaldea. 70
VII.2- Organización. 72
VII.3- Seguridad. 78
VII.4- Libertad. 79
VII.5- Sociedad y comunidad. 82
VII.6- Limitaciones del presente estudio y futuras líneas de investigación. 85
VII.7- Reflexiones finales 89
VII- Referencias. 91
XIX- Anexos. 95
IXI.1- Teoría de los Vectores Organizativos 95

Conceptos creados:

SOCIEDAD:

Modo de organización jerárquico basado principalmente en la racionalidad instrumental de acuerdo a fines, con una ética competitiva que registra los acuerdos mediante procedimientos formales y escritos utilizando la lógica de la violencia jurídica.

Por lógica de violencia jurídica se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados en un centro de poder oligárquico, donde los miembros detentan cargos de poder político, actuando según idealismo, interés propio o conciencia de clase, privilegiando a un sector determinado de la población, siendo otro sector perjudicado en mayor o menor grado como consecuencia directa o indirecta de aquellas decisiones.

COMUNIDAD:

Modo de organización horizontal basado principalmente en el sentimiento, que genera sensación de unidad entre sus miembros, con una ética cooperativa que registra sus acuerdos tácitamente mediante la lógica de la racionalidad comunicativa.

Por lógica de racionalidad comunicativa se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados cara a cara, donde todos los miembros están en equivalencia a la hora de tomar decisiones, teniendo todos intereses en común, es decir, actuando con unidad de propósito y la intencionalidad de lograr comprensión mutua, que derive en acuerdos.

LEY: 

Regulaciones creadas por una elite jurídica (aparato político estatal), estructuradas en un papel escrito formal con un lenguaje técnico propio del derecho, que se hacen valer por un organismo policial especializado.


NORMA:

Regulaciones creadas por una comunidad autogestionada (en asambleas comunales), que si bien pueden estar plasmadas en un cuerpo escrito, se caracterizan principalmente por hacerse valer por un cuerpo moral comunitario que se autorregula en el tipo de relación cara a cara, mediante el compartir del mismo mundo de la vida.



ECOALDEA:



Comunidades  intencionales -reconocida como ecoaldea por los miembros integrantes de la misma comunidad- basadas en la práctica de la permacultura, que integra -al menos en cierto grado- consideraciones ecológicas, sociales y espirituales en el modo de vida comunal.



ALIENACIÓN POLÍTICO-INSTITUCIONAL:



Aquella alienación sufrida debido a que las demandas políticas de la sociedad civil no encontrarían una representación plena en las instituciones altamente burocratizadas.



ALIENACIÓN ESPACIAL:



Frustración que se produce al verse desposeído o limitado de la posibilidad de ejercer un cambio en el medio ambiente espacial [público-colectivo] inmediato.



SEGURIDAD SOCIAL:

Aquellos mecanismos de confianza interpersonal que permiten fomentar sentido de pertenencia, y que brindan elementos de certidumbre que ordenan el mundo de la vida cotidiana, dándole sentido al mismo.

LIBERTAD DE VIDA:

Grado de confianza que moviliza a la realización de los objetivos y del estilo de vida elegido.

LIBERTAD ECONÓMICA:

Posibilidad de satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales.

CONSTRUCCIÓN NATURAL:

Tipo de construcción ecológica, similar a la de la permacultura, pero que -idealmente- utiliza materiales del lugar, privilegiando la no contaminación ni destrucción del medio ambiente ante cualquier otro valor (conveniencia, estética, funcionalidad, etc.); y que procura acercarse a los métodos antiguos (indígenas o ancestrales) de construcción (uso de barro, madera, etc.).