A continuación, comparto una breve explicación de la Teoría Sociológica de los “Vectores Organizativos”; nueva teoría que propongo como conclusión inspirada en mi investigación de tesis de pre-grado llamada “Formas de organización en una ecoaldea chilena: La Comunidad 'X'”.
Representación gráfica de vectores organizativos.
VARIABLES: JERARQUIZACIÓN (Z) Desde “comunidad” hasta “sociedad”. REGULACIÓN (X) Desde “anómica” hasta “fatalista”. INTEGRACIÓN (Y) Desde “egoísta” hasta “altruista”. DERECHO (D) Continuo “represivo”-“restitutivo”. INDIVIDUACIÓN (i) Eje d (desde “I-” a “I+”). DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO (T) Eje y (desde “T-” hasta “T+”). No confundir ejes “x”, “y”, “z”, “d”, con variables “X”, “Y”, “Z”, “D”.
CATEGORÍAS ORGANIZACIONALES: comunidad mecánica, comunidad orgánica, sociedad mecánica, sociedad orgánica, se sitúan como puntos de referencia para el resto de tipos sociales (concretos) con sus respectivas formas de organización social.
EXTREMOS: comunidad-sociedad, anómico-fatalista, egoísta-altruista, represivo-restitutivo. Los extremos de todos los ejes tienen su punto de inflexión en el “punto óptimo” (punto azul central).
Aumento de solidaridad mecánica disminuye solidaridad orgánica; o sea aumenta REGULACIÓN y DERECHO represivo (Drp), disminuyendo INDIVIDUACIÓN. Aumento de solidaridad orgánica disminuye solidaridad mecánica; es decir, aumenta la DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO y también el DERECHO restitutivo (Drs), aumentando INDIVIDUACIÓN.
El DERECHO puede ser entendido, en el caso de la comunidad, como Normatividad Represiva (Nrp) o Normatividad Restitutiva (Nrs), teniendo en cuenta las definiciones -explicadas en la tesis- de comunidad (normativa implícita) y sociedad (derecho jurídico).
La “LIBERTAD” se mueve en el eje “x”, mientras que la “SEGURIDAD” en el eje “y”. Ambos se optimizan en el “punto central”, siendo los extremos los puntos de mayor riesgo (anómico-fatalista y egoísta-altruista). Debido a la amplitud con que los conceptos LIBERTAD y SEGURIDAD pueden ser tratados, en la presente teorización se da prioridad a los aspectos sociales de ambos términos, o sea, a la LIBERTAD SOCIAL (capacidad de ejercer el estilo de vida elegido, con la menor coerción posible de pares humanos) y SEGURIDAD SOCIAL (capital social o lazos sociales de confianza que permiten sentir cierta cohesión, que ayuda a dar sentido a la vida).
De todas maneras, teniendo en cuenta que las variables y conceptos aquí nombrados son producto de una investigación de tesis, se recomienda leerla para poder profundizar en los términos.
Por último, es importante destacar que esta teoría se considera abierta y por ende es perfectible, ya que aún necesita corroboración empírica. Teniendo en cuenta que la representación gráfica es genérica, esta teoría podría ser utilizada tanto en investigaciones cualitativas (tal como en la tesis nombrada) o cuantitativas (para lo que se deja el campo abierto para experimentar en el proceso de operacionalización de los conceptos aquí tratados). La Teoría de los Vectores Organizativos se presenta entonces, como una propuesta más que como una teoría acabada.
El DERECHO puede ser entendido, en el caso de la comunidad, como Normatividad Represiva (Nrp) o Normatividad Restitutiva (Nrs), teniendo en cuenta las definiciones -explicadas en la tesis- de comunidad (normativa implícita) y sociedad (derecho jurídico).
La “LIBERTAD” se mueve en el eje “x”, mientras que la “SEGURIDAD” en el eje “y”. Ambos se optimizan en el “punto central”, siendo los extremos los puntos de mayor riesgo (anómico-fatalista y egoísta-altruista). Debido a la amplitud con que los conceptos LIBERTAD y SEGURIDAD pueden ser tratados, en la presente teorización se da prioridad a los aspectos sociales de ambos términos, o sea, a la LIBERTAD SOCIAL (capacidad de ejercer el estilo de vida elegido, con la menor coerción posible de pares humanos) y SEGURIDAD SOCIAL (capital social o lazos sociales de confianza que permiten sentir cierta cohesión, que ayuda a dar sentido a la vida).
De todas maneras, teniendo en cuenta que las variables y conceptos aquí nombrados son producto de una investigación de tesis, se recomienda leerla para poder profundizar en los términos.
Por último, es importante destacar que esta teoría se considera abierta y por ende es perfectible, ya que aún necesita corroboración empírica. Teniendo en cuenta que la representación gráfica es genérica, esta teoría podría ser utilizada tanto en investigaciones cualitativas (tal como en la tesis nombrada) o cuantitativas (para lo que se deja el campo abierto para experimentar en el proceso de operacionalización de los conceptos aquí tratados). La Teoría de los Vectores Organizativos se presenta entonces, como una propuesta más que como una teoría acabada.
EXPLICACIÓN TEÓRICA:
La teoría de las Vectores Organizativos busca brindar una representación gráfica clara donde poder ubicar las diversas formas de organización social. Gracias a la integración de variables como Jerarquización, permite identificar modos distintos de organización, como la comunidad y la sociedad, evitando así equívocos en los términos. Considerando todas las variables, el gráfico facilita la ubicación de tipos de organización concretos, permitiendo comparar diversos tipos sociales, según sus diferencias de organización.
De la combinación entre las variables surgen las 4 categorías organizacionales, que estarían determinadas por la Jerarquización y los tipos de solidaridad. Vemos así, que la solidaridad mecánica regiría la Regulación de los tipos sociales y la solidaridad orgánica la Integración. Mientras que la solidaridad orgánica crece a medida que se acerca a la patología egoísta (el problema de las sociedades liberales modernas que encontró Durkheim), la solidaridad mecánica llega a su máximo en la patalogía fatalista (la represión colectivista, tan temida por el liberalismo).
En el caso de la variable “DERECHO” (D), al tener un flujo en doble sentido, indica que la parte superior derecha (cuadrante II) el derecho represivo llega hasta un máximo (dictadura fascista), es decir, la represión absoluta en manos de un dictador. En el caso contrario, el derecho restitutivo llega a su máximo con la distopía “anarco-liberalista”, donde cada uno “cobra” la ley “según sus propias manos” (caricaturizada en la famosa “vendetta” italiana).
Veremos a continuación con más detalle, los 4 extremos patológicos (las distopías).
Desde la comunidad “pura”, donde no hay Jerarquización (horizontalidad máxima), ésta va creciendo hasta llegar a la sociedad más fatalista y egoísta, o sea, donde la Regulación es máxima y la Integración mínima. Esta condición, como tipo ideal distópico, se manifestaría en la Distopía Anarco-Capitalista. Como sabemos, el Anarco Capitalismo promueve una economía de libre mercado sin la presencia del Estado. Así, la acumulación de los grandes capitalistas permitiría hacer su voluntad (regular como quieran), produciendo una competencia (no-cooperación o no-integración) sin fin por los recursos privados, llevando este estado de lucha a una patalogía egoísta de desintegración, donde los individuos se despreocuparían los unos de los otros, sin embargo, estando regulados por los “señores feudales” capitalistas, que podrían hacer su voluntad sin limitación alguna más que el “libre” rechazo (al contrato), por parte de los hambrientos cesantes.
Partiendo de las condiciones anteriores (máximo egoísmo y fatalismo), pero disminuyendo al máximo la solidaridad orgánica, nos encontramos con un estado patológico altruista-fatalista. Un ejemplo de esto es la Distopía Fascista, en donde la Regulación es tan fuerte, que los individuos -fuertemente integrados- se someten a ella, al grado de estar dispuestos a morir por “el Führer”. El caso de la Alemania Nazi, con sus suicidios pos-muerte de Hitler, es un ejemplo de este estado.
Ahora, si disminuimos al máximo la solidaridad mecánica y aumentamos al máximo la solidaridad orgánica, nos encontramos con que los individuos, si bien ya no tienen Regulación alguna, tampoco se encuentran de ninguna manera Integrados. Así, la Distopía “Anarco-Liberalista” se manifiesta; caos “absoluto”, “ausencia de leyes”, derivan en lo que los medios de comunicación entienden por “anarquía”: un estado de violencia donde nadie se respeta y cada cual hace lo que quiere sin importarle el otro. Por ende, un estado de máxima anomia (ausencia de leyes) y egoísmo, donde “el hombre es el lobo del hombre”. Se le dio el apelativo de “Liberalista” en honor a los tremendos y efectivos esfuerzos que ha hecho el Liberalismo (desde su triunfo en la Revolución Francesa) por denostar, denigrar, tergiversar y manipular el concepto de “anarquía”, significándolo así como el estado de caos absoluto, logrando por ende su objetivo hegemónico: asociar el concepto anarquía al estado social más indeseable.
Ahora si disminuimos al máximo la solidaridad orgánica y también disminuimos al máximo la Jerarquización, nos encontramos con una condición de excesiva Integración pero no regulada de ninguna manera. Así, vislumbramos lo que podríamos llamar -en ausencia de una corriente política que lo exprese a cabalidad- Distopía Anarco-“Comunista”, es decir, la peor manifestación del ideal Anarco-Comunista: donde el colectivo excesivamente integrado “asfixia” al individuo, al grado de que este último parece no tener “voz ni voto”. Se produce así la “tiranía de la mayoría”, censurando a toda proeza individual que atente contra el colectivo.
Además de estos extremos nocivos, podemos encontrar estados intermedios. Por ejemplo, como se mencionó en la tesis, la Comunidad X goza de un estado de Integración bastante “sano” (lo que lo hace estar cerca del eje x). Sin embargo, tiene una tendencia a la anomia, probablemente al tener aversión a las leyes (jurídicas) y un profundo amor por la libertad, que hace que ésta tienda hacia el libertinaje (ausencia de normas y orden). Sin embargo, no es una tendencia extrema, por lo que X podría situarse entre la mitad de la anomia y el punto óptimo de Regulación.
Por otro lado, podemos encontrar el caso de un Estado Capitalista bien Liberal. Siendo liberal, se tiene cierta preocupación por la Regulación, apelando a las leyes del Estado para ello. Sin embargo, el exceso de Individuación (como en el caso de la sociedad norteamericana) lleva a un exceso de solidaridad orgánica, lo que produce desintegración egoísta (lo cual se refleja en los estados de delincuencia o los múltiples asesinatos de colegiales por parte de compañeros que sufrían del “Bullying”).
En contraposición al Estado Liberal, un Estado Marxista se regula principalmente por una fuerte solidaridad mecánica. Así, el exceso de Regulación produce un estado fatalista. Si bien la Integración está relativamente cerca de la armonía (eje x), debido a los sólidos ideales socio-políticos (que dan una identidad común) y la posible amenaza -capitalista- externa (amenaza que como bien saben los militares y políticos, genera cohesión social), el estado de Integración no es “perfecto”. Esto se podría ejemplificar en el caso del Estado de Stalin, por la migración campesina forzada a trabajar en territorios inhóspitos. En caso de sociedades más altruistas (como por ejemplo la Nazi Hitleriana) probablemente ese trabajo se hubiera hecho “a voluntad” (como un “sacrificio” en pos de Alemania). Sin embargo, al no lograr tal exceso de altruismo, el individuo ruso se resistía a ser trasladado (debiendo por ende ser forzado a esto). No obstante, el estado de Integración óptimo, tiende hacia una mayor Individuación, es decir, hacia una mayor libertad (del individuo para elegir su estilo de vida).
Si aquella sociedad Marxista se regulara más “sanamente” (de manera no tan excesiva al disminuir su solidaridad mecánica o, lo que sería lo mismo, aumentar su solidaridad orgánica) y a su vez, aumentara el grado de Integración de manera excesiva, se podría lograr un estado similar a la (antigua) Teocracia Tibetana: un Estado Jerárquico (sociedad), bastante bien Regulado (cerca del eje y) -debido a su sólida y aceptada estructura religiosa-, pero excesivamente Integrado (lejos del eje x) -por las nociones budistas negativas sobre el ego o personalidad individual-.
Por último, cabe notar que, (gráficamente) la (variable) División Social del Trabajo, como acuerdo mínimo entre individuos, se sitúa en el punto óptimo de Regulación (eje y). Así, manteniendo una Regulación constante, mientras que el individuo se vuelve excesivamente individualista (exceso de Individuación), la División Social del Trabajo llega a un máximo (sociedad orgánica), produciendo un trabajo Regulado, pero sumamente egoísta (lo cual se refleja en nuestras Sociedades Orgánicas Capitalistas, donde la desigualdad económica -producto de la desintegración- es abismal). De ahí que Durkheim, intuitivamente quería solucionar el problema de (des)Integración moderna (exceso de solidaridad orgánica) aumentando el poder (Regulación) de los sindicatos, que servirían como entes reguladores intermedios (entre los individuos y el Estado); lo que en el fondo proponía Durkheim -interpretado desde el lenguaje de la representación gráfica de los vectores organizativos- era aumentar la solidaridad mecánica (Regulación sindical), para poder así, disminuir la solidaridad orgánica, y por ende, hacer que las sociedades occidentales tiendan más hacia la Integración óptima, alejándose de la (des)Integración egoísta (en este sentido, los “sindicatos durkheimianos” no buscaban tanto regular, sino que esta regulación tenía como principal fin integrar).
En el caso contrario al del párrafo anterior, si el individuo es excesivamente altruista (ausencia de Individuación), se daría la mínima División Social del Trabajo, es decir, la comunidad mecánica (lo que Durkheim entendía por “sociedades primitivas”). En esta variable, como en todas las nombradas, el punto óptimo es el punto medio. Ahí, al encontrarse la Regulación y la Integración en su estado óptimo, el trabajo no solo sería coordinado (regulado), sino que también sería perfectamente integrado.
Si bien el punto óptimo podría ser interpretado como un ideal utópico de armonía, servirá como eje de referencia para caracterizar las diversas formas de organización social, identificándolas dentro de un gráfico que permitirá visualizar y comparar los diversos tipos sociales, clasificándolos así, según las variables (vectoriales) consideradas.
Si bien el punto óptimo podría ser interpretado como un ideal utópico de armonía, servirá como eje de referencia para caracterizar las diversas formas de organización social, identificándolas dentro de un gráfico que permitirá visualizar y comparar los diversos tipos sociales, clasificándolos así, según las variables (vectoriales) consideradas.

Comparto link de este post traducido al inglés: https://understandingecovillages.blogspot.com/2020/01/sociological-thesis-organizational.html
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