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sábado, 1 de julio de 2017

Paper: Nuevas reflexiones sobre comunidad y sociedad (UAH-P&S)

Comparto a continuación el paper titulado "NUEVAS REFLEXIONES SOBRE COMUNIDAD Y SOCIEDAD: EL CASO DE LA ECOALDEA PIUKE KO"; artículo publicado el mes de junio de 2017 en la Revista de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), "Persona y Sociedad" (P&S), Volumen 31, Número 1 (2017).

Cabe destacar que este paper es un breve resumen de la tesis sociológica, titulada "Formas de organización social de la Ecoaldea Piuke Ko".











- Link de visualización del paper en P&S:

https://personaysociedad.uahurtado.cl/index.php/ps/article/view/113

EXTENSIÓN DEL ARTÍCULO: 21 páginas.

INTRODUCCIÓN


Resumen


Desde los inicios de la sociología los conceptos de comunidad y sociedad han sido sumamente relevantes. No obstante, a pesar del pasar del tiempo, pareciera ser que estos conceptos aún no están claramente delimitados. Lo anterior podría producir ciertos conflictos teórico-metodológicos a la hora de analizar las diversas formas de organización social. Por ello, el presente artículo busca reflexionar teórica y empíricamente sobre aquellas nociones, mediante un estudio cualitativo basado en la Teoría Fundamentada, en una comunidad contemporánea: la ecoaldea Piuke Ko.


domingo, 17 de julio de 2016

Tesis: Formas de organización social de la Ecoaldea "X"


Comparto a continuación el link para lectura o descarga de la tesis (cualitativa):


https://drive.google.com/file/d/1vqviBwYUnWVGTj2brngwVJUza__6-DA3/view


En adición a las conclusiones concretas de la ecoaldea investigada, surgieron algunas propuestas teóricas que podrían ordenar algunas ambigüedades de ciertos conceptos sociológicos. Por ejemplo, ante los conceptos de COMUNIDAD y SOCIEDAD.

Además de proponer Cuatro "Categorías Organizacionales" (comunidad-mecánica, comunidad-orgánica, sociedad-mecánica, sociedad-orgánica), se plantea una nueva propuesta para la Teoría Sociológica:            

                              LA TEORÍA DE LOS VECTORES ORGANIZATIVOS

                                Representación gráfica de los vectores organizativos


La tesis tuvo como Pregunta de Investigación:

- ¿Qué características de organización social presenta la comunidad "X"?

Y como Hipótesis Tentativa:

- La organización social de la ecoaldea "X" se caracteriza por la cooperación horizontal y las relaciones primarias (afectivas).

Por ende, su Objetivo General fue:

- Caracterizar a la ecoaldea "X" según sus principales formas de organización social. 

Y sus Objetivos Específicos:

- Describir como se toman las decisiones colectivas en la ecoaldea "X".    
- Describir las principales formas de sustentación económica y financiera de "X".
- Describir las formas de división social del trabajo en la ecoaldea "X".
- Enunciar el grado de seguridad y libertad que los individuos expresan al vivir en "X".

Por último, para los que quieran echarle un breve vistazo sin necesidad de bajarla, les comparto la Introducción y Problematización de la tesis, así como la Tabla de Contenidos (Índice), además de algunos conceptos creados:

- Introducción[2]


La idea de comunidad ha sido una de las de mayor interés para el análisis sociológico. Desde los orígenes de la sociología en el siglo XIX distintos autores (Durkheim, 1893/2011; Marx, 1867/2010; Tönnies, 1887/1947; Weber, 1922/2012) han teorizado sobre ella, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en ese siglo tal idea fue el eje intelectual en el cual giraba todo lo demás, agregando que tal noción, dentro de la sociología, ha sido la de mayor alcance y la más fundamental. A pesar de ello, el tema de la comunidad pareciera no estar aun claramente delimitado; se habla de la comunidad por todas partes, muchas veces sin explicitar qué se entiende por ella (como en Bauman, 2003). Ante tal situación, surge el problema de revisar qué tan importante es o puede ser tal concepto; si es un término que tuvo cabida solo en los inicios de la sociología o si está aún vigente para analizar fenómenos sociales actuales, y de ser así, qué se entiende por aquel.

Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por parte de diversos teóricos sociales: “Tenemos el sentimiento -escribe Zygmunt Bauman (Ibíd.)-  de que la comunidad es siempre algo bueno” (p.7). Sin embargo, con la supremacía del capitalismo neoliberal, y lo que algunos autores llaman “el fin de la historia” (Fukuyama, 1990), pareciera ser que las alternativas a tal modelo se han extinto. Sin embargo, justo en el periodo del fin de la Guerra Fría, un movimiento global de comunidades ecológicas se estaba comenzando a organizar: el Movimiento Global de Ecoaldeas, movimiento que si bien es diverso e incipiente, es señalado por algunos (Gilman et al., 1995) como una “‘tercera alternativa’ en oposición al ‘comunismo centralizado’ y el capitalismo multinacional ‘aún más centralizado’” (p.14). He aquí una de las posibles razones de importancia de estas comunidades experimentales; podrían servir como modelo social alternativo a los imperantes en la actualidad, además de su función preventiva en el deterioro medioambiental. Sin embargo, para abrirse a tal posibilidad, es necesario investigar si efectivamente es un modelo alternativo, y de ser así, comprender en qué sentido este modelo social se diferenciaría de los hegemónicos.

En el presente estudio se plantea que la investigación sobre las principales formas de organización de aquellas comunidades ecológicas permitiría ir moldeando este concepto, diferenciándolo así de otras formas de organización social; es por ello que esta investigación tiene como objetivo general comprender cómo son las formas de organización social en un tipo particular de comunidad, las ecoaldeas, mediante un estudio cualitativo realizado en la ecoaldea X, de Valparaíso, Chile. La presente tesis se propone entonces caracterizar las formas de organización social de la ecoaldea X, considerando como dimensiones la toma de decisiones, el financiamiento económico, la división social del trabajo y las nociones de seguridad y libertad.

II- Planteamiento del problema


Desde los inicios de la sociología, la idea de comunidad ha sido relevante, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en sus inicios toda la disciplina sociológica giraba en torno a aquel concepto; siendo así el término de mayor alcance y el más fundamental. Sin embargo, se suele mencionar a la comunidad por todos lados, sin delimitarla claramente. Así, el concepto comunidad suele utilizarse en múltiples oportunidades: para referirse desde una localidad, raza, una nación o incluso el mundo entero, hasta organizaciones civiles. Ante tal disyuntiva, la presente investigación se cuestiona ¿qué se entiende por comunidad? ¿Puede delimitársela claramente? ¿Se encuentra la comunidad, diluida en la sociedad? ¿Existe alguna diferencia entre estos conceptos? ¿O acaso la comunidad es simplemente, una microsociedad?

A través de la historia diversos autores han teorizado sobre la comunidad. Ya desde los inicios de la sociología, Tönnies (1887/1947) comprendía diferencias esenciales entre la comunidad y la sociedad. Sin embargo, con el tiempo, aquella dicotomía (con sus diversas características) fue diluyéndose. Ya así en las teorizaciones de Émile Durkheim, la concepción orgánica de comunidad de Tönnies es extrapolada a la sociedad, mientras que las comunidades antiguas, tendrían un tipo de organización mecánica. Es decir, mientras que en Tönnies las comunidades representarían lo orgánico y las sociedades lo mecánico, en Durkheim, las sociedades primitivas (la comunidad) se sustentarían por una solidaridad mecánica, mientras que las sociedades modernas por una solidaridad orgánica. Ante tales conceptualizaciones aparentemente contradictorias, valdría preguntarse entonces ¿cuál es la característica fundamental del modo de organización llamado comunidad?

Lo anterior parece de suma importancia, sobre todo considerando que la comunidad clásica (es decir, la comunidad como era entendida en los inicios de la sociología) parece no haberse extinto completamente con el surgimiento de la modernidad. Un remanente renovado[3] de aquellas parecen ser las ecoaldeas, las cuales servirán como objeto de estudio para aproximarse al fenómeno comunal.

Las ecoaldeas, ecovillas o comunidades ecológicas se presentan así mismas como una forma de organización política alternativa a los modelos hegemónicos capitalistas y comunistas[4] (Gilman et al., 1995); ahora bien, es importante dar a conocer en qué sentido. De lo contrario, las prácticas y estilos de vida que generan sentido se podrían confundir y mezclar (tal como parece ser que le ha ocurrido a la teorización de la comunidad) con los mismos modelos a los que buscarían superar.

Concha (2010) entiende a las ecoaldeas como subcultura en contraste a los modos hegemónicos de organización social. Siguiendo los análisis de Gramsci -entre otros-, la autora señala como la hegemonía naturaliza los signos, logrando que la sociedad civil anule su capacidad de crítica al estilo de vida imperante, subordinándose al mismo mediante el consenso, el consentimiento y la pasividad. Sin embargo no debe entenderse que tal proceso sea diáfano ni deliberadamente reflexionado por los individuos, ya que la ideología hegemónica actúa de manera inconsciente: “A través de este proceso la forma de organizar el mundo parece universal y eterna. Esto configura un sistema de representación específico que se cristaliza en el sentido común, el cual es ideológico e inconsciente” (Concha, 2010: 28).

Así, mediante el proceso ideologizador de la hegemonía el sentido de realidad -y por ende los esfuerzos políticos para mantenerla (o cambiarla)- serían naturalizados (o invisibilizados); ya que -explicado en lenguaje luhmanniano-:

Siendo la comunicación, luhmannianamente entendida, “praxis del sentido”, toda comunicación se construye operativamente haciendo “distinciones para señalar uno de los lados y proveerlo con enlaces” (Luhmann, 2007a:49), pero, en el mismo acto, el otro lado de la distinción puesta en operación queda sin ser designada, inobservada por tanto (Miranda, 2012: 14).

De ahí que sea tan importante comprender qué es la comunidad, así como la descripción clara de las formas de organización propias de las ecoaldeas, salvando así la posible deformación conceptual hegemonizadora[5]:

Si bien por definición toda hegemonía es siempre dominante, nunca lo es de modo absoluto o exclusivo. Esta puede ignorar o aislar alternativas; pero en la medida en que estas son significativas, la función hegemónica decisiva es controlarlas, transformarlas o incluso incorporarla (Concha, 2010: 27).

Hegemonía que de no ser visibilizada, podría limitar las posibilidades de proyectos divergentes del statu quo actual: “Dado que las hegemonías -y las instituciones que las acompañan- dan forma no solo a nuestras preferencias, sino también a lo que creemos que son nuestras posibilidades” (Ibíd.: 97).                        



[2] La presente tesis se enmarca como una investigación que continúa -con diferentes objetivos, pero en la misma comunidad- la realizada en la materia “Seminario de Grado” (segundo semestre de 2014) de la carrera de Sociología de la Universidad de Viña del Mar; investigación que me permitió acceder al grado de Licenciado en Sociología.

Por ello, algunas concepciones del presente marco teórico se inspiran en los datos empíricos ya obtenidos en la primera investigación (9 entrevistas y 4 visitas a terreno, donde se tomaron notas de campo), siguiendo la lógica recursiva propia de las metodologías cualitativas (Hernández, 2014).

Cualquier aporte, observación o consulta, puede ser escrita a mi e-mail personal: lombardozziv@gmail.com.

[3] Como se verá en el marco teórico, las ecoaldeas difieren en ciertos aspectos de las comunidades antiguas o tradicionales.

[4] Para evitar futuros equívocos en la teoría sociológica, de aquí en adelante se utilizará el apelativo marxista para designar a los proyectos histórico-sociales que aspiran al poder estatal (inspirados en la teorizaciones de Karl Marx), tales como fueron por ejemplo el caso de la Unión Soviética del siglo XX. De esta manera, se puede comenzar a vislumbrar que el punto de partida para analizar a la comunidad difiere de aquella versión organizativa marxista, que alude a  un proyecto político de sociedad de masas.

[5] Por ejemplo, Touraine (1997) señala que la lenguaje inglesa difundió empleos débiles de la comunidad (como barrios, grupos religiosos o étnicos, pero siempre y cuando estuvieran representados ante los poderes públicos); lo cual demostraría el interés liberal por deformar el concepto clásico de comunidad (como ente autorregulado y relativamente autónomo a nivel político).


TABLA DE CONTENIDOS


Agradecimientos 4
I- Introducción. 5
II- Planteamiento del problema. 6
III- Definición de pregunta, hipótesis y objetivos. 8
IV- Marco teórico. 9
IV.1- ¿Por qué el estudio de la comunidad? 9
IV.2- ¿Sociedad versus comunidad? 11
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización. 16
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización (continuación). 17
IV.3- Seguridad y libertad. 19
IV.4- Ecoaldea. 25
IV.5- La Comunidad X. 32
V- Método. 33
V.1- Unidad de análisis e informantes 33
Cuadro informativo acerca de los entrevistados. 35
V.2- Técnicas de recolección de información. 36
V.3- Análisis de la información. 36
V.4- Operacionalización. 37
Malla temática. 37
Cuadro de resumen metodológico. 38
VI- Resultados. 39
Cuadro de códigos, análisis Atlas.ti. 39
VI.1- El lugar 41
VI.2- La organización. 42
VI.3- Toma de decisiones 44
VI.4- Sustentación y distribución económica. 47
VI.5- División del trabajo social 52
VI.6- Más allá de la división del trabajo: Algunos hallazgos 55
VI.6.1- Individuación. 56
VI.6.2- Normatividad. 57
VI.6.3- Solidaridad mecánica y solidaridad orgánica. 58
VI.7- Seguridad. 60
VI.8- Libertad. 66
VII- Discusión y conclusiones. 70
VII.1- La Comunidad X: Parque comunitario y ecoaldea. 70
VII.2- Organización. 72
VII.3- Seguridad. 78
VII.4- Libertad. 79
VII.5- Sociedad y comunidad. 82
VII.6- Limitaciones del presente estudio y futuras líneas de investigación. 85
VII.7- Reflexiones finales 89
VII- Referencias. 91
XIX- Anexos. 95
IXI.1- Teoría de los Vectores Organizativos 95

Conceptos creados:

SOCIEDAD:

Modo de organización jerárquico basado principalmente en la racionalidad instrumental de acuerdo a fines, con una ética competitiva que registra los acuerdos mediante procedimientos formales y escritos utilizando la lógica de la violencia jurídica.

Por lógica de violencia jurídica se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados en un centro de poder oligárquico, donde los miembros detentan cargos de poder político, actuando según idealismo, interés propio o conciencia de clase, privilegiando a un sector determinado de la población, siendo otro sector perjudicado en mayor o menor grado como consecuencia directa o indirecta de aquellas decisiones.

COMUNIDAD:

Modo de organización horizontal basado principalmente en el sentimiento, que genera sensación de unidad entre sus miembros, con una ética cooperativa que registra sus acuerdos tácitamente mediante la lógica de la racionalidad comunicativa.

Por lógica de racionalidad comunicativa se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados cara a cara, donde todos los miembros están en equivalencia a la hora de tomar decisiones, teniendo todos intereses en común, es decir, actuando con unidad de propósito y la intencionalidad de lograr comprensión mutua, que derive en acuerdos.

LEY: 

Regulaciones creadas por una elite jurídica (aparato político estatal), estructuradas en un papel escrito formal con un lenguaje técnico propio del derecho, que se hacen valer por un organismo policial especializado.


NORMA:

Regulaciones creadas por una comunidad autogestionada (en asambleas comunales), que si bien pueden estar plasmadas en un cuerpo escrito, se caracterizan principalmente por hacerse valer por un cuerpo moral comunitario que se autorregula en el tipo de relación cara a cara, mediante el compartir del mismo mundo de la vida.



ECOALDEA:



Comunidades  intencionales -reconocida como ecoaldea por los miembros integrantes de la misma comunidad- basadas en la práctica de la permacultura, que integra -al menos en cierto grado- consideraciones ecológicas, sociales y espirituales en el modo de vida comunal.



ALIENACIÓN POLÍTICO-INSTITUCIONAL:



Aquella alienación sufrida debido a que las demandas políticas de la sociedad civil no encontrarían una representación plena en las instituciones altamente burocratizadas.



ALIENACIÓN ESPACIAL:



Frustración que se produce al verse desposeído o limitado de la posibilidad de ejercer un cambio en el medio ambiente espacial [público-colectivo] inmediato.



SEGURIDAD SOCIAL:

Aquellos mecanismos de confianza interpersonal que permiten fomentar sentido de pertenencia, y que brindan elementos de certidumbre que ordenan el mundo de la vida cotidiana, dándole sentido al mismo.

LIBERTAD DE VIDA:

Grado de confianza que moviliza a la realización de los objetivos y del estilo de vida elegido.

LIBERTAD ECONÓMICA:

Posibilidad de satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales.

CONSTRUCCIÓN NATURAL:

Tipo de construcción ecológica, similar a la de la permacultura, pero que -idealmente- utiliza materiales del lugar, privilegiando la no contaminación ni destrucción del medio ambiente ante cualquier otro valor (conveniencia, estética, funcionalidad, etc.); y que procura acercarse a los métodos antiguos (indígenas o ancestrales) de construcción (uso de barro, madera, etc.).

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Comunidad y Sociedad: Una nueva definición

            Sin duda que la claridad teórica y conceptual es importante a la hora de emprender un proyecto o de guiar la acción. De lo contrario, la confusión desviará el propósito original o lo confundirá con otros antagónicos. Tal ha sido, en la historia de los últimos siglos, lo que ha sucedido con los conceptos de “Comunidad” y “Sociedad”.

Una vez que la Revolución Liberal (Revolución Francesa e Industrial) triunfó, se dedicó sistemáticamente a barrer de la faz de la Tierra a sus enemigos políticos. Dentro de ellos, uno de los menos recordados son las comunidades agrícolas antiguas. Estas comunidades, eran formas de organización HORIZONTALES, donde nadie tenía más poder que otros, y donde las relaciones eran de tipo primario, es decir “cara a cara” y afectivas, tal cual es en las familias. 

Incluso la historia académica, como es en el caso de la Sociología, se las ha arreglado para difundir, eliminar o volver ambiguo el modo de vida comunal. Así, las personas ya no sabrían más de la existencia de tal forma de organización social, pensando que la única posible es la actual, que es la de la Sociedad. La Sociedad, en pocas palabras, es la forma de organización social JERÁRQUICA basada en la COMPETENCIA, que tiene relaciones sociales INSTRUMENTALES (el otro es un medio para satisfacer mi fin).

Así, con mi tesis busco reivindicar una distinción conceptual para tener en claro que la comunidad no es una “forma difusa” que no se termina de entender bien; así como tampoco una cosa amorfa dentro de la sociedad ("comunidad judía", "comunidad de Valparaíso")…por el contrario, tiene características claras y definidas que la distinguen de las sociedades, que son las que han escrito nuestra historia. Es decir, mi intención es dar a notar las diferencias entre tales formas de organización, diferencias que no han sido consideradas hasta ahora por la academia (o que han sido ocultadas deliberadamente con fines políticos).

Antes de comenzar, comento (para los que no estén interesados en la Sociología) que pueden saltarse el texto que comienza con las comillas (“) e ir directamente dentro de él a las letras en negrita (al final del artículo), que es donde defino ambos conceptos. También me gustaría dar públicamente las gracias a mi amigo Gabriel Zavando, que fue quien me hizo notar que la característica principal que distingue  a las sociedades de las comunidades es la JERARQUIZACIÓN. En este sentido, estoy en deuda con sus teorizaciones, ya que la estructura principal de la definición surgió gracias a su astucia en aquella distinción. Para los interesados en el tema, invito a revisar sus teorizaciones al respecto [disponibles en http://politicamenteincorrepto.blogspot.cl/2011/11/historia-oculta.html], ya que además contiene algunas variables que no fueron consideradas por mí (por irrelevancia teórica para la tesis).

Comparto entonces, a continuación, extractos sobre mi proyecto de Tesis Sociológica:

La comunidad es un fenómeno social de gran importancia. Es por ello que, durante la historia de las ciencias sociales –y en especial de la Sociología- diversos autores han teorizado sobre ella (Nisbet, 2010)
Dentro de ellos uno de los primeros y más importantes fue Ferdinand Tönnies (1855-1936). Este sociólogo alemán conceptualizó el término comunidad en contraste al de sociedad. El antagonismo de estos conceptos -si bien como tipos ideales, no absoluto[1]- se vería contrastado por las cualidades de cada cual: mientras que las comunidades representan “la vida en común auténtica, verdadera, a modo de organismo vivo" (Tönnies, 1947, p.21), la sociedad es sólo una vida "pasajera, aparente, como agregado y artefacto mecánico" (Ibíd.). Si bien esta distinción pudiese parecer un tanto difusa al principio, a medida que su obra Comunidad y sociedad (Gemeinschaft und gessellschaft) se desarrolla, los conceptos van esclareciéndose. Podríamos asociar las características de la comunidad al tipo de relación primaria (afectiva, directa, cotidiana, inclusiva, duradera,  personal, siendo un fin en sí misma) y las de la sociedad al tipo de relación secundaria (transitorias, superficiales, impersonales, siendo un medio para un interés específico propio, o sea de orden instrumental) (Chinoy, 1980).
Sin embargo, la distinción realizada por Tönnies no ha estado exenta de críticas. Durkheim, si bien primeramente encomia los planteamientos de Tönnies (comparte la distinción entre comunidad y sociedad, así como la descripción de la primera), luego realiza una distinción acerca de ellos (principalmente en lo que se refiere a la descripción de la sociedad) (Schluchter, 2011). En este autor, se infiere que la comunidad, que vendría siendo la forma de organización social primitiva, estaba caracterizada por la solidaridad mecánica, una forma de cohesión social que si bien unía los miembros de la sociedad, los limitaba enormemente, a fin de preservar la igualdad. En contraste, la sociedades (modernas) se caracterizarían por una organización más libre, en el sentido en que se sustentan en una cohesión basada en las diferencias, que permite la división social del trabajo, o sea, una solidaridad orgánica.
De manera similar Nisbet (2010) señala que la tipología de Tönnies no influyó en nadie tanto como en Weber, si bien "el enfoque de Weber es más sutil y, en su conjunto, más completo" (p.111). Este autor complejiza la antigua dicotomía, para compartirnos diversos tipos de comunidades, tales como comunidad doméstica, política, religiosa, étnica, etc. (Weber, 2012).
Contemporáneamente Bauman (2003) ha señalado que, si bien la comunidad da una impresión positiva, en el fondo existe un precio a pagar por vivir en ella. Este precio se refiere a la constante tensión entre libertad y seguridad, que para Bauman parecen ser conceptos excluyentes -o en el mejor de los casos “ásperos”- entre sí, o sea que cuando uno aumenta, las posibilidades de expresión del otro disminuyen. En cuanto a la comunidad lo que se "gana" en seguridad, se "pierde" en libertad (Ibíd.). Esta tensión parece ser una de las más características de  las formas de organización de la comunidad y de la sociedad (en esta última, por lo menos la de nuestros tiempos modernos, lo que nos daría “en libertad”, sería por “el precio” de una mayor inseguridad), debido principalmente -como Bauman (2003) infiere de Freud (1993)- a que “para disfrutar el doble don de la libertad social y la seguridad personal, uno debe jugar el juego de la sociabilidad conforme a reglas tales que niegan un escape libre a los deseos y pasiones” (Bauman, 2003, p. 32).
 A pesar de que prácticamente todo el libro de Bauman Comunidad, en búsqueda de seguridad en un mundo hostil se sustenta en las nociones de seguridad y libertad, en ningún momento define claramente tales conceptos. Podemos encontrar la misma ambigüedad en teóricos sociológicos clásicos (Tönnies, 1947; Durkheim, 2011), si bien es importante destacar que sus obras tienen una relación más bien implícita con tales conceptos. De manera similar, obras relacionadas al tema de la comunidad, realizadas por filósofos contemporáneos (Espósito, 2003; Nancy, 2000 y Blanchot, 2002), si bien podrían enriquecer profundamente la teoría de lo social, no parecen ser suficientes para una conceptualización sociológica estricta, ya que tal como señala Bortz (en Flick, 2007) las ideas de contenido filosófico no encajan explícitamente con el propósito empírico de las ciencias sociales. Debido a ello, si bien a priori se sugieren algunas definiciones momentáneas, mantendremos en todo momento la actitud reflexiva propia de la investigación cualitativa (Hernández, 2014), aceptando la posibilidad de formular nuevas conceptualizaciones basadas en los datos empíricos (Flick, 2007).
No obstante lo comentado en el párrafo anterior, pareciera ser que toda obra relacionada con la comunidad se relaciona de alguna manera a una forma de organización que genera un tipo especial de comunión, es decir, es una forma de organización social que involucra sentimientos entre sus miembros. Tal como menciona Max Weber (2012):
“Llamamos comunidad a una relación social cuando y en la medida en que la actitud en la acción social –en el caso particular, por término medio o en el tipo puro- se inspira en el sentimiento subjetivo (afectivo o tradicional) de los participantes de constituir un todo” (p.33).
En contraste:
“Llamamos sociedad a una relación social cuando y en la medida en que la actitud en la acción social se inspira en una compensación de intereses por motivos racionales (de fines o de valores) o también en una unión de intereses con igual motivación. La sociedad, de modo típico, puede especialmente descansar (pero no únicamente) en un acuerdo o pacto racional, por declaración recíproca. Entonces la acción, cuando es racional, está orientada a) racionalmente con arreglo a valores: en méritos de la creencia en la propia vinculación; b) racionalmente con arreglo a fines: por la expectativa de la lealtad de la otra parte” (Ibíd.).
Por lo tanto, podríamos decir que mientras la comunidad se basa principalmente en el sentimiento[2], la sociedad lo hace en la racionalidad, si bien hay que tener en cuenta en todo momento que, como tipos ideales no son absolutamente excluyentes, sino que “la inmensa mayoría de las relaciones sociales participan en parte de la “comunidad” y en parte de la “sociedad”” (Ibíd.)
El libre-pensador anarquista Gabriel Zavando (2011), señala que si bien es reconocido que como humanos somos animales gregarios, lo que no se ha comentado en detalle es que básicamente hay dos formas de organización social gregaria: la comunidad y la sociedad[3]. Mientras que en las comunidades la toma de decisiones son horizontales, en equivalencia de condiciones de poder, los acuerdos de los individuos son generalmente tácitos; en contraposición la sociedad se caracteriza por una estructura social piramidal, donde las leyes jurídicas sirven para privilegiar a una élite en el poder. Como estructura piramidal, la sociedad es esencialmente competitiva. En cambio, el fundamento ético de la comunidad es la cooperación.
A tales teorizaciones, esta investigación le gustaría sumar una distinción más: Mientras que la toma de decisiones en lo que a la organización social dentro de una sociedad moderna se refiere (es decir, una basada en el poder del Estado y la administración burocrática[4]) se sustenta principalmente de acuerdo a la racionalidad instrumental con arreglo a fines (o sea, aquella que instrumentaliza a los individuos como meros números estadísticos), la toma de decisiones en la comunidad se caracteriza por una racionalidad comunicativa (Habermas, 1992), es decir, aquella que tiene como fin el encontrar acuerdos entre los implicados, mediante un diálogo directo y transparente.

Por SOCIEDAD, entenderemos entonces[5]:

Modo de organización jerárquico basado principalmente en la racionalidad instrumental de acuerdo a fines, con una ética competitiva que registra los acuerdos mediante procedimientos formales y escritos utilizando la lógica de la violencia jurídica[6]”.

Por COMUNIDAD, entenderemos entonces:

Modo de organización horizontal basado principalmente en el sentimiento, que genera sensación de unidad entre sus miembros, con una ética cooperativa que registra sus acuerdos tácitamente mediante la lógica de la racionalidad comunicativa[7]”.




[1] Es de importancia destacar acá que Tönnies, contemporáneo de Weber, utilizó estos términos como tipos ideales, es decir, instrumentos de análisis sin correlato empírico (Álvaro, 2010) o marcos de referencias teóricos para poder acceder a la realidad, interpretándola; por lo que con su tipología se podrían encontrar sociedades con caracteres de comunidad y viceversa.
[2] Es importante destacar que no es cualquier tipo de sentimiento, sino que es un sentimiento recíprocamente referido, que se traduce en una organización conjunta, es decir, en individuos que forman un todo; una unidad (Weber, 2012).
[3] http://politicamenteincorrepto.blogspot.cl/2011/11/historia-oculta.html
[4] (Weber, 2012).
[5] Destacamos que las siguientes definiciones son tipos-ideales.

[6] Por lógica de violencia jurídica entenderemos todos aquellos procesos de toma de decisiones basados en un centro de poder oligárquico, donde los miembros detentan cargos de poder político, actuando según idealismo, interés propio o conciencia de clase, privilegiando a un sector determinado de la población, siendo otro sector perjudicado en mayor o menor grado como consecuencia directa o indirecta de aquellas decisiones.

[7] Por lógica de racionalidad comunicativa entenderemos todos aquellos procesos de toma de decisiones basados cara a cara, donde todos los miembros están en equivalencia a la hora de tomar decisiones, teniendo todos intereses en común, es decir, actuando con unidad de propósito y la intencionalidad de lograr comprensión mutua, que derive en acuerdos.


BIBLIOGRAFÍA 

- Bauman, Z. (2003). Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil (Alborés, J. trad.). Madrid, España: Siglo XXI.
- Blanchot, M. (2002). La comunidad inconfesable (Herrera, I. trad.). Madrid, España: Nacional. 
- Chinoy, E. (1980). Introducción a la Sociología (Cantón, D.J. , trad.). Buenos Aires, Argentina: Paidós.
- Esposito, R. (2003). Communitas. Origen y destino de la comunidad (Marotto, M. trad.). Buenos Aires, Argentina: Amorrortu.
- Flick, U. (2007). Introducción a la investigación cualitativa. Madrid, España: Morata.
- Freud, S. (1993) El malestar en la cultura. Madrid: Alianza editorial. 
- Habermas, H. (1999). Teoría de la acción comunicativa (Vol. 1) (Jiménez, M. trad.). Madrid, España: Santillana.
- Hernández, R. (2014). Metodología de la investigación (6aEd.). México: McGraw Hill.
- Nancy, J.L. (2000). La comunidad inoperante (Garrido, J.M. trad.). Recuperado de http://monoskop.org/images/9/92/Nancy_Jean-Luc_La_comunidad_inoperante.pdf
- Nisbet, R (2010). La formación del pensamiento sociológico 1. Madrid, España: Amorrortú.
- Schluchter, W. (2011). Ferdinand Tönnies "comunidad y sociedad". Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, Signos Filosóficos, vol.XII, Núm.26, pp.43-62.
Tönnies, F. (1947). Comunidad y sociedad (Armengol, J.R., trad.). Buenos Aires, Argentina: Losada, S. A.
- Weber, M. (2012). Economía y sociedad (J.M. Echavarría, J.R. Parella, E. Ímaz, E.G. Máynez & J.F. Mora, Trads.). México D.F: Fondo de cultura económica.
- Zavando, G. (2011, Noviembre 1). Historia oculta [Web log post]. Recuperado de http://politicamenteincorrepto.blogspot.cl/2011/11/historia-oculta.html