Comparto a continuación el link para lectura o descarga de la tesis (cualitativa):
https://drive.google.com/file/d/1vqviBwYUnWVGTj2brngwVJUza__6-DA3/view
En adición a las conclusiones concretas de la ecoaldea investigada, surgieron algunas
propuestas teóricas que podrían ordenar algunas ambigüedades de ciertos conceptos sociológicos. Por ejemplo, ante los conceptos de
COMUNIDAD y SOCIEDAD.
Además de proponer
Cuatro "Categorías Organizacionales" (
comunidad-mecánica, comunidad-orgánica, sociedad-mecánica, sociedad-orgánica), se plantea una nueva propuesta para la Teoría Sociológica:
LA TEORÍA DE LOS VECTORES ORGANIZATIVOS
Representación gráfica de los vectores organizativos
La tesis tuvo como Pregunta de Investigación:
- ¿Qué características de organización social presenta la comunidad "X"?
Y como Hipótesis Tentativa:
- La organización social
de la ecoaldea "X" se caracteriza por la cooperación horizontal y las
relaciones primarias (afectivas).
Por ende, su Objetivo General fue:
- Caracterizar a la ecoaldea "X" según sus
principales formas de organización social.
Y sus Objetivos Específicos:
- Describir como se toman las decisiones colectivas en la ecoaldea "X".
- Describir las principales formas de sustentación económica y
financiera de "X".
- Describir las formas de división social del trabajo en la ecoaldea "X".
- Enunciar el grado de seguridad y libertad que los individuos expresan
al vivir en "X".
Por último, para los que quieran echarle un breve vistazo sin necesidad de bajarla, les comparto la Introducción y Problematización de la tesis, así como la Tabla de Contenidos (Índice), además de algunos conceptos creados:
- Introducción
La idea de comunidad ha sido una de las de mayor interés para el
análisis sociológico. Desde los orígenes de la sociología en el siglo XIX distintos
autores (Durkheim,
1893/2011; Marx, 1867/2010; Tönnies, 1887/1947; Weber, 1922/2012) han teorizado sobre ella, tanto así que Nisbet (2010)
afirma que en ese siglo tal idea fue el eje intelectual en el cual giraba todo
lo demás, agregando que tal noción, dentro de la sociología, ha sido la de
mayor alcance y la más fundamental. A pesar de ello, el tema de la comunidad
pareciera no estar aun claramente delimitado; se habla de la comunidad por
todas partes, muchas veces sin explicitar qué se entiende por ella (como en
Bauman, 2003). Ante tal situación, surge el problema de revisar qué tan
importante es o puede ser tal concepto; si es un término que tuvo cabida solo
en los inicios de la sociología o si está aún vigente para analizar fenómenos
sociales actuales, y de ser así, qué se entiende por aquel.
Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y
los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por
parte de diversos teóricos sociales: “Tenemos el sentimiento -escribe Zygmunt
Bauman (Ibíd.)- de que la comunidad es siempre algo bueno”
(p.7). Sin embargo, con la supremacía del capitalismo neoliberal, y lo que
algunos autores llaman “el fin de la historia” (Fukuyama, 1990), pareciera ser
que las alternativas a tal modelo se han extinto. Sin embargo, justo en el
periodo del fin de la Guerra Fría, un movimiento global de comunidades
ecológicas se estaba comenzando a organizar: el Movimiento Global de Ecoaldeas,
movimiento que si bien es diverso e incipiente, es señalado por algunos (Gilman et al.,
1995) como una “‘tercera alternativa’ en oposición al ‘comunismo centralizado’ y
el capitalismo multinacional ‘aún más centralizado’” (p.14). He aquí una de las posibles razones de importancia de estas
comunidades experimentales; podrían servir como modelo social alternativo a los
imperantes en la actualidad, además de su función preventiva en el deterioro
medioambiental. Sin embargo, para abrirse a tal posibilidad, es necesario
investigar si efectivamente es un modelo alternativo, y de ser así, comprender
en qué sentido este modelo social se diferenciaría de los hegemónicos.
En el presente estudio se plantea que la investigación sobre las
principales formas de organización de aquellas comunidades ecológicas
permitiría ir moldeando este concepto, diferenciándolo así de otras formas de
organización social; es por ello que esta investigación tiene como objetivo
general comprender cómo son las formas de organización social en un tipo particular
de comunidad, las ecoaldeas, mediante un estudio cualitativo realizado en la
ecoaldea X, de Valparaíso, Chile. La presente tesis se propone entonces
caracterizar las formas de organización social de la ecoaldea X,
considerando como dimensiones la toma de decisiones, el financiamiento
económico, la división social del trabajo y las nociones de seguridad y
libertad.
II- Planteamiento del problema
Desde los inicios de la sociología, la idea de comunidad ha sido
relevante, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en sus inicios toda la
disciplina sociológica giraba en torno a aquel concepto; siendo así el término
de mayor alcance y el más fundamental. Sin embargo, se suele mencionar a la
comunidad por todos lados, sin delimitarla claramente. Así, el concepto
comunidad suele utilizarse en múltiples oportunidades: para referirse
desde una localidad, raza, una nación o incluso el mundo entero, hasta organizaciones
civiles. Ante tal disyuntiva, la presente investigación se cuestiona ¿qué se
entiende por comunidad? ¿Puede delimitársela claramente? ¿Se encuentra la
comunidad, diluida en la sociedad? ¿Existe alguna diferencia entre estos
conceptos? ¿O acaso la comunidad es simplemente, una microsociedad?
A través de la
historia diversos autores han teorizado sobre la comunidad. Ya desde los
inicios de la sociología, Tönnies (1887/1947) comprendía diferencias esenciales
entre la comunidad y la sociedad. Sin embargo, con el tiempo, aquella dicotomía
(con sus diversas características) fue diluyéndose. Ya así en las teorizaciones
de Émile Durkheim, la concepción orgánica
de comunidad de Tönnies es extrapolada a la sociedad, mientras que las
comunidades antiguas, tendrían un tipo de organización mecánica. Es decir, mientras que en Tönnies las comunidades representarían lo orgánico y las sociedades lo
mecánico, en Durkheim, las sociedades primitivas (la comunidad) se sustentarían
por una solidaridad mecánica, mientras que las sociedades modernas por una
solidaridad orgánica. Ante tales conceptualizaciones aparentemente
contradictorias, valdría preguntarse entonces ¿cuál es la característica
fundamental del modo de organización llamado comunidad?
Lo anterior
parece de suma importancia, sobre todo considerando que la comunidad clásica (es decir, la comunidad como era entendida en los inicios de la
sociología) parece no haberse extinto completamente con el surgimiento de la
modernidad. Un remanente renovado
de aquellas parecen ser las ecoaldeas, las cuales servirán como objeto de
estudio para aproximarse al fenómeno comunal.
Las ecoaldeas, ecovillas o comunidades ecológicas se presentan así
mismas como una forma de organización política alternativa a los modelos
hegemónicos capitalistas y comunistas
(Gilman et al., 1995); ahora bien, es importante dar a conocer en qué sentido.
De lo contrario, las prácticas y estilos de vida que generan sentido se podrían
confundir y mezclar (tal como parece ser que le ha ocurrido a la teorización de
la comunidad) con los mismos modelos a los que buscarían superar.
Concha (2010) entiende a las ecoaldeas como subcultura en contraste a
los modos hegemónicos de organización social. Siguiendo los análisis de Gramsci
-entre otros-, la autora señala como la hegemonía naturaliza los signos,
logrando que la sociedad civil anule su capacidad de crítica al estilo de vida
imperante, subordinándose al mismo mediante el consenso, el consentimiento y la
pasividad. Sin embargo no debe entenderse que tal proceso sea diáfano ni deliberadamente
reflexionado por los individuos, ya que la ideología hegemónica actúa de manera
inconsciente: “A través de este proceso la forma de organizar el mundo parece
universal y eterna. Esto configura un sistema de representación específico que
se cristaliza en el sentido común, el cual es ideológico e inconsciente”
(Concha, 2010: 28).
Así, mediante el proceso ideologizador de la hegemonía el sentido de
realidad -y por ende los esfuerzos políticos para mantenerla (o cambiarla)-
serían naturalizados (o invisibilizados); ya que -explicado en lenguaje
luhmanniano-:
Siendo la comunicación,
luhmannianamente entendida, “praxis del sentido”, toda comunicación se construye operativamente haciendo
“distinciones para señalar uno de los lados y proveerlo con enlaces” (Luhmann,
2007a:49), pero, en el mismo acto, el otro lado de la distinción puesta en
operación queda sin ser designada, inobservada por tanto (Miranda, 2012: 14).
De ahí que sea tan importante comprender qué es la comunidad, así como
la descripción clara de las formas de organización propias de las ecoaldeas,
salvando así la posible deformación conceptual hegemonizadora:
Si bien por definición toda hegemonía es siempre dominante, nunca lo es
de modo absoluto o exclusivo. Esta puede ignorar o aislar alternativas; pero en
la medida en que estas son significativas, la función hegemónica decisiva es controlarlas,
transformarlas o incluso incorporarla (Concha, 2010: 27).
Hegemonía que de no ser visibilizada, podría limitar las posibilidades
de proyectos divergentes del statu quo actual: “Dado que las hegemonías -y las
instituciones que las acompañan- dan forma no solo a nuestras preferencias,
sino también a lo que creemos que son nuestras posibilidades” (Ibíd.: 97).
Agradecimientos 4
I- Introducción. 5
II- Planteamiento del problema. 6
III- Definición de pregunta,
hipótesis y objetivos. 8
IV- Marco teórico. 9
IV.1- ¿Por qué el
estudio de la comunidad? 9
IV.2- ¿Sociedad
versus comunidad? 11
Tabla de comparaciones entre dos
tipos ideales de organización. 16
Tabla
de comparaciones entre dos tipos ideales de organización (continuación). 17
IV.3- Seguridad y
libertad. 19
IV.4- Ecoaldea. 25
IV.5- La Comunidad X. 32
V- Método. 33
V.1- Unidad de
análisis e informantes 33
Cuadro informativo acerca de los
entrevistados. 35
V.2- Técnicas de
recolección de información. 36
V.3- Análisis de la
información. 36
V.4-
Operacionalización. 37
Malla temática. 37
Cuadro de resumen metodológico. 38
VI- Resultados. 39
Cuadro de códigos, análisis
Atlas.ti. 39
VI.1- El lugar 41
VI.2- La
organización. 42
VI.3- Toma de
decisiones 44
VI.4- Sustentación
y distribución económica. 47
VI.5- División del
trabajo social 52
VI.6- Más allá de
la división del trabajo: Algunos hallazgos 55
VI.6.1- Individuación. 56
VI.6.2- Normatividad. 57
VI.6.3- Solidaridad mecánica y
solidaridad orgánica. 58
VI.7- Seguridad. 60
VI.8- Libertad. 66
VII- Discusión y conclusiones. 70
VII.1- La Comunidad X: Parque comunitario y ecoaldea. 70
VII.2- Organización. 72
VII.3- Seguridad. 78
VII.4- Libertad. 79
VII.5- Sociedad y
comunidad. 82
VII.6- Limitaciones
del presente estudio y futuras líneas de investigación. 85
VII.7- Reflexiones
finales 89
VII- Referencias. 91
XIX- Anexos. 95
IXI.1- Teoría de
los Vectores Organizativos 95
Conceptos creados:
SOCIEDAD:
Modo
de organización jerárquico basado principalmente en la racionalidad
instrumental de acuerdo a fines, con una ética competitiva que registra los
acuerdos mediante procedimientos formales y escritos utilizando la lógica de la violencia jurídica.
Por lógica de violencia jurídica se entiende
todos aquellos procesos de toma de decisiones
basados en un centro de poder oligárquico, donde los miembros detentan cargos
de poder político, actuando según idealismo, interés propio o conciencia de
clase, privilegiando a un sector determinado de la población, siendo otro
sector perjudicado en mayor o menor grado como consecuencia directa o indirecta
de aquellas decisiones.
COMUNIDAD:
Modo de organización horizontal basado principalmente en el sentimiento,
que genera sensación de unidad entre sus miembros, con una ética cooperativa
que registra sus acuerdos tácitamente mediante la lógica de la racionalidad comunicativa.
Por lógica de racionalidad comunicativa se
entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados cara a cara, donde
todos los miembros están en equivalencia a la hora de tomar decisiones,
teniendo todos intereses en común, es decir, actuando con unidad de propósito y
la intencionalidad de lograr comprensión mutua, que derive en acuerdos.
LEY:
Regulaciones creadas por una elite
jurídica (aparato político estatal), estructuradas en un papel escrito formal
con un lenguaje técnico propio del derecho, que se hacen valer por un organismo
policial especializado.
NORMA:
Regulaciones creadas por una comunidad
autogestionada (en asambleas comunales), que si bien pueden estar plasmadas en
un cuerpo escrito, se caracterizan principalmente por hacerse valer por un
cuerpo moral comunitario que se autorregula en el tipo de relación cara a cara,
mediante el compartir del mismo mundo de
la vida.
ECOALDEA:
Comunidades intencionales
-reconocida como ecoaldea por los miembros integrantes de la misma comunidad-
basadas en la práctica de la permacultura, que integra -al menos en cierto grado-
consideraciones ecológicas, sociales y espirituales en el modo de vida comunal.
ALIENACIÓN POLÍTICO-INSTITUCIONAL:
Aquella alienación sufrida debido a que las
demandas políticas de la sociedad civil no encontrarían una representación
plena en las instituciones altamente burocratizadas.
ALIENACIÓN ESPACIAL:
Frustración
que se produce al verse desposeído o limitado de la posibilidad de ejercer un
cambio en el medio ambiente espacial [público-colectivo] inmediato.
SEGURIDAD SOCIAL:
Aquellos mecanismos de confianza interpersonal que permiten fomentar
sentido de pertenencia, y que brindan elementos de certidumbre que ordenan el
mundo de la vida cotidiana, dándole sentido al mismo.
LIBERTAD DE VIDA:
Grado
de confianza que moviliza a la realización de los objetivos y del estilo de
vida elegido.
LIBERTAD ECONÓMICA:
Posibilidad
de satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales.
CONSTRUCCIÓN NATURAL:
Tipo de construcción ecológica, similar a la de la permacultura, pero que -idealmente- utiliza materiales del lugar, privilegiando la no contaminación ni destrucción del medio ambiente ante cualquier otro valor (conveniencia, estética, funcionalidad, etc.); y que procura acercarse a los métodos antiguos (indígenas o ancestrales) de construcción (uso de barro, madera, etc.).