domingo, 27 de noviembre de 2016

Sobre la Prosperidad Para Todos

En el post anterior destaqué la importancia de una nueva concepción de libertad, la Libertad Social. Según ésta, seremos más libres socialmente mientras tengamos más potencialidades para elegir nuestro estilo de vida, con la menor coerción posible de pares humanos.

Para tener un gran potencial de elección del propio estilo de vida es necesario poder acceder a los recursos que nos permitirán realizar el modo de vida elegido. Es decir, necesitamos prosperidad (abundancia de disponibilidad de y acceso a recursos y servicios).

Podríamos discutir diversas formas de lograr esa prosperidad, sea de una perspectiva material y tecnológica (como plantea el Proyecto Venus), hasta incluso desde una perspectiva espiritualista. No obstante, teniendo en cuenta el delineamiento anterior de la Libertad Social, la manera de lograr mayor prosperidad es gracias a la ayuda de otros. Es decir, gracias a los productos del trabajo y servicio que otros me permiten gozar. Esto no quiere decir que yo "no deba trabajar". Simplemente se busca mostrar cómo todo esto es posible gracias a los productos del trabajo mancomunado (desde viajes -con la tecnología y los trabajadores que se requieren para hacerlos funcionar- hasta comida; desde tecnología de entretenimiento hasta educación).

Por ende, podemos ver -como se hace actualmente- la prosperidad desde una perspectiva de libertad individual, en la cual yo puedo acumular sin importarme el estado económico del resto o, por el contrario, desde una perspectiva de Libertad Social, donde todos estaríamos enfocados en aumentar la prosperidad de los otros y por ende, la Libertad Social de los otros, lo cual, obviamente, repercutiría indirectamente en el aumento de mi propia Libertad Social. Es decir, el enfoque de prosperidad ya no sería centrípeto (tratar de lograr mi propia prosperidad como sea posible, sin importarme los demás), sino que sería centrífugo (lograr la prosperidad de otros y estos otros, a su vez, lograrán mi propia prosperidad). La primera perspectiva está enfocada principalmente en obtener, la segunda, en dar.

No obstante, en cuanto a la prosperidad se refiere, no basta con tener en cuenta solo al individuo. Es necesario comenzar a pensar un SISTEMA de Prosperidad Para Todos. ¿Por qué? no solo porque este sistema, sin duda alguna, por lo menos para la mayoría (con excepción de algunos de los "privilegiados" de hoy que gozan de un morboso sentimiento de superioridad por acumular más bienes que el resto), permitiría lograr un mayor grado de motivación para aumentar la prosperidad colectiva, lo cual, teniendo en mente la lógica de la Libertad Social, repercutiría en la prosperidad individual; sino que también, porque sin duda alguna, la prosperidad de todos brindaría una calidad de vida superlativamente mejor que la que hoy goza la gran mayoría, e incluso, aumentaría la calidad de vida de los más ricos (los cuales, entre los máximos beneficios, ya no tendrían que preocuparse de acumular y acumular riqueza con el miedo y estrés que conlleva perderla, además del tremendo beneficio que sería para ellos no temer más al robo, el cual, en condiciones de Prosperidad Para Todos, no sería más que un sinsentido propio de las sociedades primitivas).

Además, es necesario tener un marco de pensamiento nuevo: el "objetivo" ya no debe ser "eliminar la pobreza" ni tampoco "lograr las condiciones mínimas de igualdad que permitan desarrollar al individuo", sino que, debiera ser, lograr la máxima Prosperidad Para Todos. De seguro, si bien no sería una meta para nada fácil en un principio (no tanto porque no hayan suficientes recursos para satisfacer los deseos de todos ni la tecnología o inteligencia para cumplirlos, sino que principalmente por las tremendas limitaciones del sujeto egoísta, quien está preso de ver un mundo de escasez, competencia y un penoso miedo constante a "ser menos" que el otro), lograría -como efecto "secundario o indirecto"-, debido a su ambicioso enfoque, solucionar aquellas propuestas menos ambiciosas que deseamos arduamente, pero que insolitamente aún no logramos (que todos tengan -¡al menos!- lo mínimo para vivir y desarrollarse dignamente).

Me parece de suma relevancia cambiar el enfoque cognitivo, liberándonos de una vez por toda del paradigma de la escasez, para comenzar a pensar desde un Paradigma de la Abundancia. Desde la primera visión, la lógica natural para lograr condiciones "de igualdad" o dignidad, sería la redistribución. Si se piensa que hay recursos escasos y que los ricos han acumulado lo que los pobres no tienen (cosa que ojo, no niego como diagnóstico socio-moral), la consecuencia lógica de ello será "quitarle" a los ricos, lo que los pobres no tienen. Esto, sin duda alguna, molestará a muchos y producirá ideologías violentas, tanto revolucionarias, como reaccionarias.

El drama es que, para que la Libertad Social funcione, es necesario un Paradigma de Unidad, es decir, uno que vea al mundo entero como UN organismo y por ende, uno que no busque "dañarse a sí mismo". La filosofía que lo guíe debe ser, por ende, pacífica. Lograr una dictadura del proletariado o la toma violenta del Estado no hará más que producir una división-constante que imposibilita, tanto la Prosperidad Para Todos -por la reticencia de los que más tienen, quienes no querrán "compartir" sus medios de producción, trabajo e inteligencia- como la Libertad Social (la cual necesariamente requiere un grado importante de Voluntad de Armonía, solo posible sin una ideología maniquea de violencia).

Por lo tanto, en vez de tratar de redistribuir forzosamente "X" bienes, la mentalidad social debiera estar enfocada en cómo lograr crear suficientes de esos bienes para que no sea necesario repartir "X", sino que logre producir suficientemente de "X" para que todos puedan acceder a él o, en su defecto, mostrar y producir "Y" bienes que puedan reemplazar de alguna manera a "X". En caso de que sea inevitable el repartir "X" entre muchos, el esfuerzo debiese estar ligado en promover una inteligencia social (y espiritual) suficientemente eficaz, para que los implicados en la demanda de ese bien puedan lograr un acuerdo pacífico, que idealmente deje a todos contentos; es decir, un mecanismo de toma de decisiones basado en la lógica de la racionalidad comunicativa [7].

Si bien probablemente las mayores resistencias a la Prosperidad de Todos vendrán por parte de los más ricos, la armonía social sugiere el más lento (pero muchísimo más fructífero a largo plazo) proceso de educación (socio-espiritual) de las clases económicamente poderosas. Es deber de todos enseñar, tanto ética, social como espiritualmente, que lo que más le conviene a aquéllos no es vivir en una burbuja esnobista de indiferencia, sino que por el contrario, que la Prosperidad Para Todos incrementará, sin lugar a dudas, su bienestar. ¿O es que acaso la calidad de vida de una persona de clase media de hoy no es mejor que la de un rey de la Edad Media? ¿Cómo sería entonces el potencial de bienes y servicios que la humanidad se brindaría a sí misma, de manera libre, si todos tuvieran un potencial pleno? ¿Cuántas nuevas genialidades se compartirían, con dicha y sin reservas, si quien las creó no tuviera que preocuparse de tener que lograr un sustento mediante ellas?...




sábado, 22 de octubre de 2016

Sobre la Libertad Social

En ciertos círculos de hoy en día hablar de libertad no es muy bien visto. Y es que al parecer, desde los inicios de la Revolución Francesa, el liberalismo imperante se "apoderó" del concepto de libertad.

Para quien reflexione un poco de lo social, es evidente que la libertad de hoy es bastante limitada y, lamentablemente, solo para unos pocos... Lo cual no quiere decir que no se haya avanzado desde aquellos tiempos en este importante aspecto.

La libertad de nuestros tiempos es una libertad entendida plenamente en un sentido individual. Esto quiere decir, en el llamado "sentido negativo". Según esta concepción de libertad, seremos más libres mientras menos restricciones tengamos. Esto quiere decir, mientras menos regulados estemos (por un gobierno o en su defecto, por cualquier entidad que represente lo colectivo). Una concepción antagónica a ésta, la "positiva", plantea por el contrario que, para ser libre debemos estar "libre de peligro" y para que esto suceda, es necesario tener muchas leyes que limiten el actuar negativo de los otros hacia mí.

Lo que propongo es un punto "medio" entre ambas. El problema de la libertad en sentido negativo es que, a sociedades sin Prosperidad Para Todos, hace que quienes tengan más poder puedan seguir "explotando libremente" a quienes menos tienen (eliminando así cualquier posible regulación que equiparía "las reglas del juego"). Por otro lado, la libertad en sentido positivo, en ausencia de Prosperidad Para Todos, produce, entre otras cosas, que quienes quieran emprender proyectos propios (que generalmente son pequeños y por ende, con poca disponibilidad de recursos) se vean limitados por el exceso de regulaciones existentes, dificultando enormemente su crecimiento y sostenibilidad financiera.

En contraste a lo anterior, la LIBERTAD SOCIAL, no se enfoca tanto en el tema regulativo; sino que más bien en el tema INTEGRATIVO. Es decir, plantea un tipo de libertad que es posible solo gracias a la ayuda de los otros. Pero estos otros individuos, en vez de estar enfocados en "que gano yo con ello", están enfocados de manera centrífuga, es decir, en "cómo puedo yo ayudar al otro a ser más libre". Así, en condiciones ideales, todos estarían enfocados en cómo aumentar la libertad social del prójimo, lo cual produciría indirectamente que otros aumentaran mi propia libertad social.

El problema de la concepción de libertad actual es que, en pocas palabras, se limita casi exclusivamente a la libertad DE CONSUMO. Es decir, somos libres de consumir lo que queramos, claro está, según el presupuesto que tengamos. Por lo tanto, seremos realmente libres siempre y cuando seamos ricos. No estoy para nada en contra de la libertad de consumo. Me parece genial poder elegir en qué gastar los recursos de los cuales dispongo (y que haya una variedad tan amplia de productos y servicios ofrecidos). El problema es que esta libertad (inspirada esencialmente en la concepción liberal-"negativa") funciona principalmente para los ricos, manteniendo (e indirectamente fomentando) el sistema de extrema desigualdad socioeconómica; ya que en ausencia de regulaciones, los más poderosos estarán en condiciones superlativas de superioridad a la hora de negociar con los menos favorecidos. "Que cada uno se las arregle como pueda, pero a mí no me pongan restricciones" podría ser una caricatura de esta manera de plantear la libertad.

Por lo tanto, sin conciencia de unidad, lo que lo anterior produce es que, en ausencia de restricciones, los que más tienen abusen de los que tienen menos; o, dicho en otras palabras, que lo más poderosos ejecuten a voluntad las regulaciones (generalmente injustas) que ellos desean (patología anarco-capitalista). Por otro lado, la concepción republicana "positiva" de libertad hace que el exceso de regulaciones irrite a muchos, quienes quieren vivir con mayor libertad (y por ende, según lo ven, menos regulados). Como pueden ver, ambas posturas limitan de una u otra manera las potenciales opciones de vida de los individuos. Pero, ¿es posible (a nivel social) aumentar las posibilidades de elección de los estilos de vida; o acaso estamos condenados a elegir binariamente entre la lucha política de la anterior dualidad mencionada, es decir entre la concepción "positiva-negativa" de libertad?

La Libertad Social busca aumentar al máximo las posibilidades de elección del propio estilo de vida, con la menor coerción posible de pares humanos. Esto último, como ven, comparte la noción "negativa" de libertad (interés en la ausencia de coerción). Esto, sin violar los límites de la libertad del otro (libertinaje), se vería expresado de la manera más alta en la propia elección del estilo de vida (que va desde cosas tan básicas como qué productos comer hasta otras como en qué lugar vivir). Por otro lado, la primera frase (la de aumentar las posibilidades de elección del propio estilo de vida) necesita elementos de la concepción de libertad "positiva". ¿Por qué? porque la única manera (pacífica) de que TODOS veamos potenciado nuestras posibilidades de gozar de los productos -producidos por todos-, es que, justamente cada uno esté enfocado en aumentar las posibilidades de elección de los otros. Por ende, de aquí en adelante comprenderemos a la LIBERTAD SOCIAL como la capacidad de ejercer el estilo de vida elegido, con la menor coerción posible de pares humanos.

Pero para que esto suceda, para que pasemos de una visión de libertad individual limitada a una nueva concepción de Libertad Social es necesario que el humano cambie su percepción, no solo de un Paradigma de separación a uno de Unidad, sino que también (justamente gracias a eso) de uno de economía de escasez a uno de Economía de Abundancia, es decir, uno que busque la Prosperidad Para Todos (lo cual aumentaría al máximo las posibilidades de Libertad Social).


viernes, 19 de agosto de 2016

Teoría Sociológica de los Vectores Organizativos

A continuación, comparto una breve explicación de la Teoría Sociológica de los “Vectores Organizativos”; nueva teoría que propongo como conclusión inspirada en mi investigación de tesis de pre-grado llamada “Formas de organización en una ecoaldea chilena: La Comunidad 'X'”.
Representación gráfica de vectores organizativos.

EXPLICACIÓN GRÁFICA: 

VARIABLES: JERARQUIZACIÓN (Z) Desde “comunidad” hasta “sociedad”. REGULACIÓN (X) Desde “anómica” hasta “fatalista”. INTEGRACIÓN (Y) Desde “egoísta” hasta “altruista”. DERECHO (D) Continuo “represivo”-“restitutivo”. INDIVIDUACIÓN (i) Eje d (desde “I-” a “I+”). DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO (T) Eje y (desde “T-” hasta “T+”). No confundir ejes “x”, “y”, “z”, “d”, con variables “X”, “Y”, “Z”, “D”.

CATEGORÍAS ORGANIZACIONALES: comunidad mecánica, comunidad orgánica, sociedad mecánica, sociedad orgánica, se sitúan como puntos de referencia para el resto de tipos sociales (concretos) con sus respectivas formas de organización social.

EXTREMOS: comunidad-sociedad, anómico-fatalista, egoísta-altruista, represivo-restitutivo. Los extremos de todos los ejes tienen su punto de inflexión en el “punto óptimo” (punto azul central).

Aumento de solidaridad mecánica disminuye solidaridad orgánica; o sea aumenta REGULACIÓN y DERECHO represivo (Drp), disminuyendo INDIVIDUACIÓN. Aumento de solidaridad orgánica disminuye solidaridad mecánica; es decir, aumenta la DIVISIÓN SOCIAL DEL TRABAJO y también el DERECHO restitutivo (Drs), aumentando INDIVIDUACIÓN. 

El DERECHO puede ser entendido, en el caso de la comunidad, como Normatividad Represiva (Nrp) o Normatividad Restitutiva (Nrs), teniendo en cuenta las definiciones -explicadas en la tesis- de comunidad (normativa implícita) y sociedad (derecho jurídico).

La “LIBERTAD” se mueve en el eje “x”, mientras que la “SEGURIDAD” en el eje “y”. Ambos se optimizan en el “punto central”, siendo los extremos los puntos de mayor riesgo (anómico-fatalista y egoísta-altruista). Debido a la amplitud con que los conceptos LIBERTAD y SEGURIDAD pueden ser tratados, en la presente teorización se da prioridad a los aspectos sociales de ambos términos, o sea, a la LIBERTAD SOCIAL (capacidad de ejercer el estilo de vida elegido, con la menor coerción posible de pares humanos) y SEGURIDAD SOCIAL (capital social o lazos sociales de confianza que permiten sentir cierta cohesión, que ayuda a dar sentido a la vida). 

De todas maneras, teniendo en cuenta que las variables y conceptos aquí nombrados son producto de una investigación de tesis, se recomienda leerla para poder profundizar en los términos.

Por último, es importante destacar que esta teoría se considera abierta y por ende es perfectible, ya que aún necesita corroboración empírica. Teniendo en cuenta que la representación gráfica es genérica, esta teoría podría ser utilizada tanto en investigaciones cualitativas (tal como en la tesis nombrada) o cuantitativas (para lo que se deja el campo abierto para experimentar en el proceso de operacionalización de los conceptos aquí tratados). La Teoría de los Vectores Organizativos se presenta entonces, como una propuesta más que como una teoría acabada.

EXPLICACIÓN TEÓRICA:

La teoría de las Vectores Organizativos busca brindar una representación gráfica clara donde poder ubicar las diversas formas de organización social. Gracias a la integración de variables como Jerarquización, permite identificar modos distintos de organización, como la comunidad y la sociedad, evitando así equívocos en los términos. Considerando todas las variables, el gráfico facilita la ubicación de tipos de organización concretos, permitiendo comparar diversos tipos sociales, según sus diferencias de organización.

De la combinación entre las variables surgen las 4 categorías organizacionales, que estarían determinadas por la Jerarquización y los tipos de solidaridad. Vemos así, que la solidaridad mecánica regiría la Regulación de los tipos sociales y la solidaridad orgánica la Integración. Mientras que la solidaridad orgánica crece a medida que se acerca a la patología egoísta (el problema de las sociedades liberales modernas que encontró Durkheim), la solidaridad mecánica llega a su máximo en la patalogía fatalista (la represión colectivista, tan temida por el liberalismo).

En el caso de la variable “DERECHO” (D), al tener un flujo en doble sentido, indica que la parte superior derecha (cuadrante II) el derecho represivo llega hasta un máximo (dictadura fascista), es decir, la represión absoluta en manos de un dictador. En el caso contrario, el derecho restitutivo llega a su máximo con la distopía “anarco-liberalista”, donde cada uno “cobra” la ley “según sus propias manos” (caricaturizada en la famosa “vendetta” italiana).

Veremos a continuación con más detalle, los 4 extremos patológicos (las distopías).

Desde la comunidad “pura”, donde no hay Jerarquización (horizontalidad máxima), ésta va creciendo hasta llegar a la sociedad más fatalista y egoísta, o sea, donde la Regulación es máxima y la Integración mínima. Esta condición, como tipo ideal distópico, se manifestaría en la Distopía Anarco-Capitalista. Como sabemos, el Anarco Capitalismo promueve una economía de libre mercado sin la presencia del Estado. Así, la acumulación de los grandes capitalistas permitiría hacer su voluntad (regular como quieran), produciendo una competencia (no-cooperación o no-integración) sin fin por los recursos privados, llevando este estado de lucha a una patalogía egoísta de desintegración, donde los individuos se despreocuparían los unos de los otros, sin embargo, estando regulados por los “señores feudales” capitalistas, que podrían hacer su voluntad sin limitación alguna más que el “libre” rechazo (al contrato), por parte de los hambrientos cesantes.

Partiendo de las condiciones anteriores (máximo egoísmo y fatalismo), pero disminuyendo al máximo la solidaridad orgánica, nos encontramos con un estado patológico altruista-fatalista. Un ejemplo de esto es la Distopía Fascista,  en donde la Regulación es tan fuerte, que los individuos -fuertemente integrados- se someten a ella, al grado de estar dispuestos a morir por “el Führer”. El caso de la Alemania Nazi, con sus suicidios pos-muerte de Hitler, es un ejemplo de este estado.

Ahora, si disminuimos al máximo la solidaridad mecánica y aumentamos al máximo la solidaridad orgánica, nos encontramos con que los individuos, si bien ya no tienen Regulación alguna, tampoco se encuentran de ninguna manera Integrados. Así, la Distopía “Anarco-Liberalista” se manifiesta; caos “absoluto”, “ausencia de leyes”, derivan en lo que los medios de comunicación entienden por “anarquía”: un estado de violencia donde nadie se respeta y cada cual hace lo que quiere sin importarle el otro. Por ende, un estado de máxima anomia (ausencia de leyes) y egoísmo, donde “el hombre es el lobo del hombre”. Se le dio el apelativo de “Liberalista” en honor a los tremendos y efectivos esfuerzos que ha hecho el Liberalismo (desde su triunfo en la Revolución Francesa) por denostar, denigrar, tergiversar y manipular el concepto de “anarquía”, significándolo así como el estado de caos absoluto, logrando por ende su objetivo hegemónico: asociar el concepto anarquía al estado social más indeseable.

Ahora si disminuimos al máximo la solidaridad orgánica y también disminuimos al máximo la Jerarquización, nos encontramos con una condición de excesiva Integración pero no regulada de ninguna manera. Así, vislumbramos lo que podríamos llamar -en ausencia de una corriente política que lo exprese a cabalidad- Distopía Anarco-Comunista, es decir, la peor manifestación del ideal Anarco-Comunista: donde el colectivo excesivamente integrado “asfixia” al individuo, al grado de que este último parece no tener “voz ni voto”. Se produce así la “tiranía de la mayoría”, censurando a toda proeza individual que atente contra el colectivo.

Además de estos extremos nocivos, podemos encontrar estados intermedios. Por ejemplo, como se mencionó en la tesis, la Comunidad X goza de un estado de Integración bastante sano (lo que lo hace estar cerca del eje x). Sin embargo, tiene una tendencia a la anomia, probablemente al tener aversión a las leyes (jurídicas) y un profundo amor por la libertad, que hace que ésta tienda hacia el libertinaje (ausencia de normas y orden). Sin embargo, no es una tendencia extrema, por lo que X podría situarse entre la mitad de la anomia y el punto óptimo de Regulación.

Por otro lado, podemos encontrar el caso de un Estado Capitalista bien Liberal. Siendo liberal, se tiene cierta preocupación por la Regulación, apelando a las leyes del Estado para ello. Sin embargo, el exceso de Individuación (como en el caso de la sociedad norteamericana) lleva a un exceso de solidaridad orgánica, lo que produce desintegración egoísta (lo cual se refleja en los estados de delincuencia o los múltiples asesinatos de colegiales por parte de compañeros que sufrían del “Bullying”).

En contraposición al Estado Liberal, un Estado Marxista se regula principalmente por una fuerte solidaridad mecánica. Así, el exceso de Regulación produce un estado fatalista. Si bien la Integración está relativamente cerca de la armonía (eje x), debido a los sólidos ideales socio-políticos (que dan una identidad común) y la posible amenaza -capitalista- externa (amenaza que como bien saben los militares y políticos, genera cohesión social), el estado de Integración no es perfecto. Esto se podría ejemplificar en el caso del Estado de Stalin, por la migración campesina forzada a trabajar en territorios inhóspitos. En caso de sociedades más altruistas (como por ejemplo la Nazi Hitleriana) probablemente ese trabajo se hubiera hecho a voluntad (como un “sacrificio” en pos de Alemania). Sin embargo, al no lograr tal exceso de altruismo, el individuo ruso se resistía a ser trasladado (debiendo por ende ser forzado a esto). No obstante, el estado de Integración óptimo, tiende hacia una mayor Individuación, es decir, hacia una mayor libertad (del individuo para elegir su estilo de vida).

Si aquella sociedad Marxista se regulara más sanamente (de manera no tan excesiva al disminuir su solidaridad mecánica o, lo que sería lo mismo, aumentar su solidaridad orgánica) y a su vez, aumentara el grado de Integración de manera excesiva, se podría lograr un estado similar a la (antigua) Teocracia Tibetana: un Estado Jerárquico (sociedad), bastante bien Regulado (cerca del eje y) -debido a su sólida y aceptada estructura religiosa-, pero excesivamente Integrado (lejos del eje x) -por las nociones budistas negativas sobre el ego o personalidad individual-.

Por último, cabe notar que, (gráficamente) la (variable) División Social del Trabajo, como acuerdo mínimo entre individuos, se sitúa en el punto óptimo de Regulación (eje y). Así, manteniendo una Regulación constante, mientras que el individuo se vuelve excesivamente individualista (exceso de Individuación), la División Social del Trabajo llega a un máximo (sociedad orgánica), produciendo un trabajo Regulado, pero sumamente egoísta (lo cual se refleja en nuestras Sociedades Orgánicas Capitalistas, donde la desigualdad económica -producto de la desintegración-  es abismal). De ahí que Durkheim, intuitivamente quería solucionar el problema de (des)Integración moderna (exceso de solidaridad orgánica) aumentando el poder (Regulación) de los sindicatos, que servirían como entes reguladores intermedios (entre los individuos y el Estado); lo que en el fondo proponía Durkheim -interpretado desde el lenguaje de la representación gráfica de los vectores organizativos- era aumentar la solidaridad mecánica (Regulación sindical), para poder así, disminuir la solidaridad orgánica, y por ende, hacer que las sociedades occidentales tiendan más hacia la Integración óptima, alejándose de la (des)Integración egoísta (en este sentido, los sindicatos durkheimianos no buscaban tanto regular, sino que esta regulación tenía como principal fin integrar).

En el caso contrario al del párrafo anterior, si el individuo es excesivamente altruista (ausencia de Individuación), se daría la mínima División Social del Trabajo, es decir, la comunidad mecánica (lo que Durkheim entendía por “sociedades primitivas”). En esta variable, como en todas las nombradas, el punto óptimo es el punto medio. Ahí, al encontrarse la Regulación y la Integración en su estado óptimo, el trabajo no solo sería coordinado (regulado), sino que también sería perfectamente integrado.

Si bien el punto óptimo podría ser interpretado como un ideal utópico de armonía, servirá como eje de referencia para caracterizar las diversas formas de organización social, identificándolas dentro de un gráfico que permitirá visualizar y comparar los diversos tipos sociales, clasificándolos así, según las variables (vectoriales) consideradas.



domingo, 17 de julio de 2016

Tesis: Formas de organización social de la Ecoaldea "X"


Comparto a continuación el link para lectura o descarga de la tesis (cualitativa):


https://drive.google.com/file/d/1vqviBwYUnWVGTj2brngwVJUza__6-DA3/view


En adición a las conclusiones concretas de la ecoaldea investigada, surgieron algunas propuestas teóricas que podrían ordenar algunas ambigüedades de ciertos conceptos sociológicos. Por ejemplo, ante los conceptos de COMUNIDAD y SOCIEDAD.

Además de proponer Cuatro "Categorías Organizacionales" (comunidad-mecánica, comunidad-orgánica, sociedad-mecánica, sociedad-orgánica), se plantea una nueva propuesta para la Teoría Sociológica:            

                              LA TEORÍA DE LOS VECTORES ORGANIZATIVOS

                                Representación gráfica de los vectores organizativos


La tesis tuvo como Pregunta de Investigación:

- ¿Qué características de organización social presenta la comunidad "X"?

Y como Hipótesis Tentativa:

- La organización social de la ecoaldea "X" se caracteriza por la cooperación horizontal y las relaciones primarias (afectivas).

Por ende, su Objetivo General fue:

- Caracterizar a la ecoaldea "X" según sus principales formas de organización social. 

Y sus Objetivos Específicos:

- Describir como se toman las decisiones colectivas en la ecoaldea "X".    
- Describir las principales formas de sustentación económica y financiera de "X".
- Describir las formas de división social del trabajo en la ecoaldea "X".
- Enunciar el grado de seguridad y libertad que los individuos expresan al vivir en "X".

Por último, para los que quieran echarle un breve vistazo sin necesidad de bajarla, les comparto la Introducción y Problematización de la tesis, así como la Tabla de Contenidos (Índice), además de algunos conceptos creados:

- Introducción[2]


La idea de comunidad ha sido una de las de mayor interés para el análisis sociológico. Desde los orígenes de la sociología en el siglo XIX distintos autores (Durkheim, 1893/2011; Marx, 1867/2010; Tönnies, 1887/1947; Weber, 1922/2012) han teorizado sobre ella, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en ese siglo tal idea fue el eje intelectual en el cual giraba todo lo demás, agregando que tal noción, dentro de la sociología, ha sido la de mayor alcance y la más fundamental. A pesar de ello, el tema de la comunidad pareciera no estar aun claramente delimitado; se habla de la comunidad por todas partes, muchas veces sin explicitar qué se entiende por ella (como en Bauman, 2003). Ante tal situación, surge el problema de revisar qué tan importante es o puede ser tal concepto; si es un término que tuvo cabida solo en los inicios de la sociología o si está aún vigente para analizar fenómenos sociales actuales, y de ser así, qué se entiende por aquel.

Los avances industriales con la subsecuente mecanización del trabajo y los estilos de vida han llevado a menudo a una añoranza de la comunidad, por parte de diversos teóricos sociales: “Tenemos el sentimiento -escribe Zygmunt Bauman (Ibíd.)-  de que la comunidad es siempre algo bueno” (p.7). Sin embargo, con la supremacía del capitalismo neoliberal, y lo que algunos autores llaman “el fin de la historia” (Fukuyama, 1990), pareciera ser que las alternativas a tal modelo se han extinto. Sin embargo, justo en el periodo del fin de la Guerra Fría, un movimiento global de comunidades ecológicas se estaba comenzando a organizar: el Movimiento Global de Ecoaldeas, movimiento que si bien es diverso e incipiente, es señalado por algunos (Gilman et al., 1995) como una “‘tercera alternativa’ en oposición al ‘comunismo centralizado’ y el capitalismo multinacional ‘aún más centralizado’” (p.14). He aquí una de las posibles razones de importancia de estas comunidades experimentales; podrían servir como modelo social alternativo a los imperantes en la actualidad, además de su función preventiva en el deterioro medioambiental. Sin embargo, para abrirse a tal posibilidad, es necesario investigar si efectivamente es un modelo alternativo, y de ser así, comprender en qué sentido este modelo social se diferenciaría de los hegemónicos.

En el presente estudio se plantea que la investigación sobre las principales formas de organización de aquellas comunidades ecológicas permitiría ir moldeando este concepto, diferenciándolo así de otras formas de organización social; es por ello que esta investigación tiene como objetivo general comprender cómo son las formas de organización social en un tipo particular de comunidad, las ecoaldeas, mediante un estudio cualitativo realizado en la ecoaldea X, de Valparaíso, Chile. La presente tesis se propone entonces caracterizar las formas de organización social de la ecoaldea X, considerando como dimensiones la toma de decisiones, el financiamiento económico, la división social del trabajo y las nociones de seguridad y libertad.

II- Planteamiento del problema


Desde los inicios de la sociología, la idea de comunidad ha sido relevante, tanto así que Nisbet (2010) afirma que en sus inicios toda la disciplina sociológica giraba en torno a aquel concepto; siendo así el término de mayor alcance y el más fundamental. Sin embargo, se suele mencionar a la comunidad por todos lados, sin delimitarla claramente. Así, el concepto comunidad suele utilizarse en múltiples oportunidades: para referirse desde una localidad, raza, una nación o incluso el mundo entero, hasta organizaciones civiles. Ante tal disyuntiva, la presente investigación se cuestiona ¿qué se entiende por comunidad? ¿Puede delimitársela claramente? ¿Se encuentra la comunidad, diluida en la sociedad? ¿Existe alguna diferencia entre estos conceptos? ¿O acaso la comunidad es simplemente, una microsociedad?

A través de la historia diversos autores han teorizado sobre la comunidad. Ya desde los inicios de la sociología, Tönnies (1887/1947) comprendía diferencias esenciales entre la comunidad y la sociedad. Sin embargo, con el tiempo, aquella dicotomía (con sus diversas características) fue diluyéndose. Ya así en las teorizaciones de Émile Durkheim, la concepción orgánica de comunidad de Tönnies es extrapolada a la sociedad, mientras que las comunidades antiguas, tendrían un tipo de organización mecánica. Es decir, mientras que en Tönnies las comunidades representarían lo orgánico y las sociedades lo mecánico, en Durkheim, las sociedades primitivas (la comunidad) se sustentarían por una solidaridad mecánica, mientras que las sociedades modernas por una solidaridad orgánica. Ante tales conceptualizaciones aparentemente contradictorias, valdría preguntarse entonces ¿cuál es la característica fundamental del modo de organización llamado comunidad?

Lo anterior parece de suma importancia, sobre todo considerando que la comunidad clásica (es decir, la comunidad como era entendida en los inicios de la sociología) parece no haberse extinto completamente con el surgimiento de la modernidad. Un remanente renovado[3] de aquellas parecen ser las ecoaldeas, las cuales servirán como objeto de estudio para aproximarse al fenómeno comunal.

Las ecoaldeas, ecovillas o comunidades ecológicas se presentan así mismas como una forma de organización política alternativa a los modelos hegemónicos capitalistas y comunistas[4] (Gilman et al., 1995); ahora bien, es importante dar a conocer en qué sentido. De lo contrario, las prácticas y estilos de vida que generan sentido se podrían confundir y mezclar (tal como parece ser que le ha ocurrido a la teorización de la comunidad) con los mismos modelos a los que buscarían superar.

Concha (2010) entiende a las ecoaldeas como subcultura en contraste a los modos hegemónicos de organización social. Siguiendo los análisis de Gramsci -entre otros-, la autora señala como la hegemonía naturaliza los signos, logrando que la sociedad civil anule su capacidad de crítica al estilo de vida imperante, subordinándose al mismo mediante el consenso, el consentimiento y la pasividad. Sin embargo no debe entenderse que tal proceso sea diáfano ni deliberadamente reflexionado por los individuos, ya que la ideología hegemónica actúa de manera inconsciente: “A través de este proceso la forma de organizar el mundo parece universal y eterna. Esto configura un sistema de representación específico que se cristaliza en el sentido común, el cual es ideológico e inconsciente” (Concha, 2010: 28).

Así, mediante el proceso ideologizador de la hegemonía el sentido de realidad -y por ende los esfuerzos políticos para mantenerla (o cambiarla)- serían naturalizados (o invisibilizados); ya que -explicado en lenguaje luhmanniano-:

Siendo la comunicación, luhmannianamente entendida, “praxis del sentido”, toda comunicación se construye operativamente haciendo “distinciones para señalar uno de los lados y proveerlo con enlaces” (Luhmann, 2007a:49), pero, en el mismo acto, el otro lado de la distinción puesta en operación queda sin ser designada, inobservada por tanto (Miranda, 2012: 14).

De ahí que sea tan importante comprender qué es la comunidad, así como la descripción clara de las formas de organización propias de las ecoaldeas, salvando así la posible deformación conceptual hegemonizadora[5]:

Si bien por definición toda hegemonía es siempre dominante, nunca lo es de modo absoluto o exclusivo. Esta puede ignorar o aislar alternativas; pero en la medida en que estas son significativas, la función hegemónica decisiva es controlarlas, transformarlas o incluso incorporarla (Concha, 2010: 27).

Hegemonía que de no ser visibilizada, podría limitar las posibilidades de proyectos divergentes del statu quo actual: “Dado que las hegemonías -y las instituciones que las acompañan- dan forma no solo a nuestras preferencias, sino también a lo que creemos que son nuestras posibilidades” (Ibíd.: 97).                        



[2] La presente tesis se enmarca como una investigación que continúa -con diferentes objetivos, pero en la misma comunidad- la realizada en la materia “Seminario de Grado” (segundo semestre de 2014) de la carrera de Sociología de la Universidad de Viña del Mar; investigación que me permitió acceder al grado de Licenciado en Sociología.

Por ello, algunas concepciones del presente marco teórico se inspiran en los datos empíricos ya obtenidos en la primera investigación (9 entrevistas y 4 visitas a terreno, donde se tomaron notas de campo), siguiendo la lógica recursiva propia de las metodologías cualitativas (Hernández, 2014).

Cualquier aporte, observación o consulta, puede ser escrita a mi e-mail personal: lombardozziv@gmail.com.

[3] Como se verá en el marco teórico, las ecoaldeas difieren en ciertos aspectos de las comunidades antiguas o tradicionales.

[4] Para evitar futuros equívocos en la teoría sociológica, de aquí en adelante se utilizará el apelativo marxista para designar a los proyectos histórico-sociales que aspiran al poder estatal (inspirados en la teorizaciones de Karl Marx), tales como fueron por ejemplo el caso de la Unión Soviética del siglo XX. De esta manera, se puede comenzar a vislumbrar que el punto de partida para analizar a la comunidad difiere de aquella versión organizativa marxista, que alude a  un proyecto político de sociedad de masas.

[5] Por ejemplo, Touraine (1997) señala que la lenguaje inglesa difundió empleos débiles de la comunidad (como barrios, grupos religiosos o étnicos, pero siempre y cuando estuvieran representados ante los poderes públicos); lo cual demostraría el interés liberal por deformar el concepto clásico de comunidad (como ente autorregulado y relativamente autónomo a nivel político).


TABLA DE CONTENIDOS


Agradecimientos 4
I- Introducción. 5
II- Planteamiento del problema. 6
III- Definición de pregunta, hipótesis y objetivos. 8
IV- Marco teórico. 9
IV.1- ¿Por qué el estudio de la comunidad? 9
IV.2- ¿Sociedad versus comunidad? 11
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización. 16
Tabla de comparaciones entre dos tipos ideales de organización (continuación). 17
IV.3- Seguridad y libertad. 19
IV.4- Ecoaldea. 25
IV.5- La Comunidad X. 32
V- Método. 33
V.1- Unidad de análisis e informantes 33
Cuadro informativo acerca de los entrevistados. 35
V.2- Técnicas de recolección de información. 36
V.3- Análisis de la información. 36
V.4- Operacionalización. 37
Malla temática. 37
Cuadro de resumen metodológico. 38
VI- Resultados. 39
Cuadro de códigos, análisis Atlas.ti. 39
VI.1- El lugar 41
VI.2- La organización. 42
VI.3- Toma de decisiones 44
VI.4- Sustentación y distribución económica. 47
VI.5- División del trabajo social 52
VI.6- Más allá de la división del trabajo: Algunos hallazgos 55
VI.6.1- Individuación. 56
VI.6.2- Normatividad. 57
VI.6.3- Solidaridad mecánica y solidaridad orgánica. 58
VI.7- Seguridad. 60
VI.8- Libertad. 66
VII- Discusión y conclusiones. 70
VII.1- La Comunidad X: Parque comunitario y ecoaldea. 70
VII.2- Organización. 72
VII.3- Seguridad. 78
VII.4- Libertad. 79
VII.5- Sociedad y comunidad. 82
VII.6- Limitaciones del presente estudio y futuras líneas de investigación. 85
VII.7- Reflexiones finales 89
VII- Referencias. 91
XIX- Anexos. 95
IXI.1- Teoría de los Vectores Organizativos 95

Conceptos creados:

SOCIEDAD:

Modo de organización jerárquico basado principalmente en la racionalidad instrumental de acuerdo a fines, con una ética competitiva que registra los acuerdos mediante procedimientos formales y escritos utilizando la lógica de la violencia jurídica.

Por lógica de violencia jurídica se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados en un centro de poder oligárquico, donde los miembros detentan cargos de poder político, actuando según idealismo, interés propio o conciencia de clase, privilegiando a un sector determinado de la población, siendo otro sector perjudicado en mayor o menor grado como consecuencia directa o indirecta de aquellas decisiones.

COMUNIDAD:

Modo de organización horizontal basado principalmente en el sentimiento, que genera sensación de unidad entre sus miembros, con una ética cooperativa que registra sus acuerdos tácitamente mediante la lógica de la racionalidad comunicativa.

Por lógica de racionalidad comunicativa se entiende todos aquellos procesos de toma de decisiones basados cara a cara, donde todos los miembros están en equivalencia a la hora de tomar decisiones, teniendo todos intereses en común, es decir, actuando con unidad de propósito y la intencionalidad de lograr comprensión mutua, que derive en acuerdos.

LEY: 

Regulaciones creadas por una elite jurídica (aparato político estatal), estructuradas en un papel escrito formal con un lenguaje técnico propio del derecho, que se hacen valer por un organismo policial especializado.


NORMA:

Regulaciones creadas por una comunidad autogestionada (en asambleas comunales), que si bien pueden estar plasmadas en un cuerpo escrito, se caracterizan principalmente por hacerse valer por un cuerpo moral comunitario que se autorregula en el tipo de relación cara a cara, mediante el compartir del mismo mundo de la vida.



ECOALDEA:



Comunidades  intencionales -reconocida como ecoaldea por los miembros integrantes de la misma comunidad- basadas en la práctica de la permacultura, que integra -al menos en cierto grado- consideraciones ecológicas, sociales y espirituales en el modo de vida comunal.



ALIENACIÓN POLÍTICO-INSTITUCIONAL:



Aquella alienación sufrida debido a que las demandas políticas de la sociedad civil no encontrarían una representación plena en las instituciones altamente burocratizadas.



ALIENACIÓN ESPACIAL:



Frustración que se produce al verse desposeído o limitado de la posibilidad de ejercer un cambio en el medio ambiente espacial [público-colectivo] inmediato.



SEGURIDAD SOCIAL:

Aquellos mecanismos de confianza interpersonal que permiten fomentar sentido de pertenencia, y que brindan elementos de certidumbre que ordenan el mundo de la vida cotidiana, dándole sentido al mismo.

LIBERTAD DE VIDA:

Grado de confianza que moviliza a la realización de los objetivos y del estilo de vida elegido.

LIBERTAD ECONÓMICA:

Posibilidad de satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales.

CONSTRUCCIÓN NATURAL:

Tipo de construcción ecológica, similar a la de la permacultura, pero que -idealmente- utiliza materiales del lugar, privilegiando la no contaminación ni destrucción del medio ambiente ante cualquier otro valor (conveniencia, estética, funcionalidad, etc.); y que procura acercarse a los métodos antiguos (indígenas o ancestrales) de construcción (uso de barro, madera, etc.).